jueves, 9 de septiembre de 2010

La monarquía ha muerto; ¡larga vida a la Corona! PERU



La monarquía ha muerto; ¡larga vida a la Corona!
Retorno: los movimientos realistas, que en muchos casos no son más que una minoría ruidosa, están echando raíz en toda Europa, inclusive en países con linajes extinguidos hace siglos.
Domingo 28 de diciembre de 1997 | Publicado en edición impresa

ESTRASBURGO.- Hace unos días el Parlamento italiano se pronunció en favor del regreso de la casa reinante de Saboya a la península, quebrando así una tradición de medio siglo de intransigencia.

Fue un voto cerrado (276 contra 204) que no llegó a abrir las fronteras al pretendiente del trono en Roma. Lejos está, en realidad, de hacerlo: la exclusión de la familia real está escrita con todas las letras en la Constitución de 1947.

Para modificar la Carta Magna hace falta que el proyecto sea votado por el Senado antes de volver nuevamente a las dos cámaras donde debe obtener, en segunda lectura, una mayoría de los dos tercios. Un largo recorrido legislativo que no sería raro que termine en punto muerto.

Aún así, el episodio tuvo la cualidad de recordar la existencia de infinidad de "altezas reales" que, como almas en pena, siguen en busca de los tronos perdidos a lo largo de este siglo acompañados siempre por un grupo de nostálgicos que sueñan con ser, en la mayoría de los casos, parte de su extendida corte.

Con el Muro de Berlín transformado en polvo, los movimientos realistas están echando nuevas raíces en Europa aun cuando, por el momento, no sean más que una minoría ruidosa.

Pero, aun cuando 7 de los 15 países de la Unión Europea tienen cabezas coronadas como jefes de Estado, es aquí donde los movimientos monárquicos hallan los huesos más duros por roer.

El caso del heredero italiano es un buen ejemplo. Víctor Manuel tenía 6 años cuando, en 1946, su familia abandonó el país al conocer el resultado del referendum que dio nacimiento a la República. Con esto en mente, muchos italianos abrigaban la esperanza de que el pretendiente no dudara en excusarse, en nombre de su abuelo, por haber sido el único soberano europeo que sancionó, en 1938, un paquete de leyes antisemitas.

Víctor Manuel no sólo se niega a pedir perdón sino que ha dicho recientemente que las leyes raciales "no fueron tan malas". Como si esto no fuera suficiente para defender su situación de indeseable, el hombre también se resiste a jurar fidelidad a la República. Y el hecho de que hace unos años fuera acusado de asesinar a un turista en la isla de Cavallo ayuda poco a mejorar sus perspectivas.

Un solo factor corre en su favor: el pasado ilustre de la familia Saboya como garantes de la unidad italiana durante el siglo pasado.

Con la república de Padania y el fantoche principado de Seborga trepándose a los titulares de los diarios, algunos quieren transformar a Víctor Manuel en un salvavidas de emergencia del actual Estado-Nación. Sus seguidores encuentran difícil, sin embargo, extender esa impresión a una población que tiende a confiar más en el factor aglutinante de la burocracia de la Unión Europea.
Vítores y leyendas nórdicas

Los problemas de los defensores de las monarquías son múltiples.

Algunos son de su propia creación (la lucha en Francia entre las dinastías borbonas, de Orleáns y bonapartistas es un importante obstáculo), otro producto de un pasado doloroso aún fresco (como lo ha probado varias veces el ex rey Constantino al intentar abandonar su exilio londinense para poner pie en las prohibidas costas griegas) o por la admisión del final de una era por parte de sus propios ídolos (el nieto del último emperador austro-húngaro Otto von Habsburg dio la espalda al trono para poder sentarse en el Parlamento Europeo). En Europa del Este, las cosas son distintas. Hasta 1989, los reyes y su geriátrica tropa parecían destinados a la extinción. Pero la caída de otro tipo de reino, el comunista, dio un tónico de juventud a sus ideales.

El ex rey Miguel de Rumania fue vitoreado por decenas de miles de personas durante su primera visita para la Pascua ortodoxa de 1992. El ex rey Simeón II de Bulgaria tuvo similar experiencia en 1996. En Rusia, miles de exiliados zaristas regresaron para ponerse al frente de las primeras empresas capitalistas lanzando al mismo tiempo un movimiento de reivindicación de la última familia real (la batalla dinástica entre el descendiente de Alejandro II, Georges, de 16 años, y los Romanov complica, sin embargo, su futuro).

Movimientos realistas comenzaron a surgir hasta en países donde el linaje monárquico se extinguió hace siglos.

Tales son los casos de Polonia, donde el rey Estanislavo II, depuesto en 1795, no ha dejado descendencia; Georgia, que cuenta con un popular pretendiente al trono que no habla una sola palabra de georgiano y cuya familia perdió el poder el 1801; y Estonia, donde es necesario remontarse a más de 600 años de leyendas nórdicas para encontrar respaldo histórico al partido monárquico que en 1992 llegó a colocar seis representantes en el Parlamento nacional.
Pasiones imperialistas

Pero las pasiones imperialistas de algunos no han hecho más que hacer temblar tanto a sus potenciales súbditos como a la comunidad internacional.

El ex rey Leka de Albania (cuya casa real fue creada por un dictador en 1928) obtuvo este año un 35 por ciento de los votos en un referendum constitucional efectuado en medio de tiros.

Un resultado remarcable si se tienen en cuenta los antecedentes de este gigantón de 2,10 metros de alto: fue arrestado en Tailandia por tráfico de armas en 1977, expulsado dos años más tarde de España por tenencia de explosivos y vive desde entonces en Sudáfrica donde mantiene un cuerpo de guerrilleros ("guardia real") que en 1982 hizo un fracasado intento de desembarco en Albania.

A Leka poco le interesa el concepto de monarquía parlamentaria. Su ambición es reinar con mano de hierro sobre todos los albaneses, es decir, no sólo los 3,5 millones que viven bajo la bandera nacional sino también sobre los que residen en otros rincones de los Balcanes, como Kosovo y numerosos enclaves de Croacia.

Similares ideas pasan por la cabeza de los partidarios de Alejandro de Yugoslavia. Su estirpe tiene larga data en Serbia, pero sus seguidores, que se nutrieron de ultranacionalismo durante el régimen comunista, no se cansan de recordarle que es descendiente de la casa real que creó en 1929 el nombre de Yugoslavia ("la nación sureña de los eslavos") tras poner bajo un mismo estandarte a Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Serbia, Montenegro y Macedonia.

En 1991, Alejandro fue acogido triunfalmente en Belgrado, invitado por el Movimiento de Renovación Serbia y Realista. Pero su permanencia en Inglaterra durante la guerra que estallaría meses más tarde, incluido el período de embargo al que fue sometida la ex Yugoslavia, redujo el número de adeptos.

Esgrimir la carta nacionalista para ganar el terreno perdido resulta una gran tentación. La jugada, sin embargo, es peligrosa. Alejandro no sólo se arriesga a echar leña a un fuego que todavía no se ha extinguido del todo sino también a contrariar a uno de sus "colegas": el príncipe Nicolás de Montenegro.

Este arquitecto, de 53 años, abandonó su hogar parisiense una sola vez para vigilar en 1989 el retorno de las cenizas de su bisabuelo, Nicolás I, al suelo nacional. La recepción fue tan positiva que desde entonces ha hecho poco por desalentar a los que sueñan con verlo abandonar la regla por el ancestral cetro montenegrino.

Por Graciela Iglesias

LOS PROYECTOS MONÁRQUICOS EN PERU, COLOMBIA Y ECUADOR EN EL SIGLO XIX. PERU.

LOS PROYECTOS MONÁRQUICOS EN PERU, COLOMBIA Y ECUADOR EN EL SIGLO XIX
Por el Dr. Francisco M. de las Heras y Borrero
Presidente de la Diputación de esta Casa Troncal .
En este año de 2010, en el que se conmemora el Bicentenario de la Independencia de Hispanoamérica, se vuelve a desempolvar los hechos históricos que dieron origen a tan significativo acontecimiento.
Exceptuado el caso de México, donde se establecieron dos imperios tras su independencia de España, el tema de la eventual instauración de una monarquía en las antiguas colonias españolas en el periodo post-independentista ha permanecido ignorado, sin que se le haya dedicado la atención e importancia que el mismo requiere.
Fruto de las contradicciones de una época convulsa, confrontación ideológica y pasiones encontradas, la fórmula de gobierno republicana no aparecía en los primeros momentos como la única posible ni la más deseable por la ciudadanía. La causa de la monarquía también tenía sus partidarios entre los independentistas, muchos de los cuales militaron dentro y fuera de las filas republicanas.
Animados por el interesantísimo estudio de Bernardo Lozier Almazán, Caballero del Capítulo de Argentina de los Doce Linajes de Soria, relativo a los proyectos de instauración de una monarquía en los territorios del Río de la Plata, y al que recientemente hemos hecho referencia en el Blog, incursionamos hoy brevemente a través de los proyectos para establecer una monarquía en Perú, Colombia y Ecuador, episodios que, mucho de ellos, no son de conocimiento público.
Ojala que la historiografía actual, sobre todo los numerosos especialistas en Historia de América de nuestras universidades, profundicen en esta materia tan poco estudiada.
1 – PROYECTOS PARA ESTABLECER UN REINO EN PERU.
El compartir sentimiento monárquicos y republicanos no fue en los primeros momentos de la independencia un hecho excepcional. Un buen ejemplo de ello nos lo brinda don José de la Riva-Agüero y Sánchez Boquete, V Marqués de Montealegre de Aulestia, quien dejando a un lado honores, títulos, fortuna y posición social, militó de forma decidida en pro de la causa revolucionaria, lo cual no le impidió contemplar, al mismo tiempo, la monarquía como una respuesta a la nueva situación política.

Tras algunas vacilaciones iniciales, Riva-Agüero coincide en lo básico con las ideas del General José de San Martín, expuestas en septiembre de 1820 en la Conferencia de Miraflores. Allí, en forma reservada, se plantea la coronación de un príncipe de España en el Perú independizado. San Martín quería realizar la independencia por medio de los españoles, pero quería que previamente fuese reconocida por la metrópolis, fracasando por esta causa las negociaciones, bastante avanzadas, de Punchauca. Ante esta situación, el General San Martín, ya rigiendo el Protectorado, opta por la acción directa ante las potencias europeas de acuerdo y en conexión con la nobleza limeña. Así, al crearse por el Estatuto Provisorio, el 8 de octubre de 1821, un Consejo de Estado se encomienda a García del Río y Paroisien y otros comisionados la búsqueda de un rey para el Perú. Llevaban en cartera una lista compuesta por Leopoldo de Saxe Coburgo, que más tarde sería rey de los belgas, algún príncipe de la casa de Brunswick, Austria, Rusia, Francia o Portugal, y en último caso solicitar de España a don Luís de Borbón, duque de Luca, sin que se llegue a nada en concreto.

En sintonía con la idea monárquica, el Consejo de Estado declara a los títulos de Castilla como títulos de Perú, previa convalidación de los oportunos despachos y crea la Orden del Sol, cuyos miembros tenían carácter hereditario para así formar una nueva nobleza.
Años más tarde, Riva-Agüero, desterrado en Europa, casado en julio de 1826 con la princesa Carolina de Loos Corswarem, perteneciente a una casa que había sido soberana de un ducado pequeño en el antiguo imperio germánico, es acusado de financiar, según la información despachada por el gobierno de Méjico al gobierno de Perú en octubre de 1827, una expedición de aventureros a América con el objeto de coronarse él o coronar a un príncipe alemán o al infante don Francisco de Paula de Borbón.

Vemos, pues, cómo el dilema monarquía-república estuvo presente durante casi una década y media entre los partidarios de la independencia del Perú, que no tenían claro en los primeros años la fórmula o sistema de gobierno más aconsejable. Intrigas internacionales y los intereses políticos de Inglaterra y otras potencias darían al traste con estos proyectos.
No obstante, el sentimiento monárquico y estima de la nobleza quedó hondamente arraigado en la sociedad peruana. En 1869, casi cincuenta años después de iniciado el proceso independentista, aún seguía figurando en las partidas matrimoniales la condición noble de los desposados. A este respecto, tenemos delante de nuestra vista la partida de casamiento de Don Marcelino Arévalo y Orbe, quien contrajo matrimonio el 29 de Octubre de 1869 en la Santa Iglesia de Tarapoto, Perú, con Doña María de las Mercedes Iglesias y Pérez-Albán, registrados ambos con el calificativo de "Nobles". Entre los brillantes entronques del linaje de Don Marcelino figura el establecido con Doña María Catalina de Caravantes y Arana, Dama nacida en Soria perteneciente al Linaje Don Vela de la Casa Troncal de los Doce Linajes, casada con Don Hernando de Cárdenas y Zapata, Conquistador de Perú, fallecido en 1583. Los datos, anteriormente expuestos, lo hemos extraído de la documentación obrante en el expediente de ingreso, presentado ante esta Casa Troncal por el joven caballero peruano don Alexis Rolando Arévalo y Vergara.
2 - COLOMBIA: UNA CORONA PARA SIMÓN BOLIVAR.
General victorioso, hombre querido y admirado, Simón Bolívar pudo convertirse en "Rey". En efecto, El Libertador recibió la propuesta formal de ceñir la corona real de la Gran Colombia. Esta propuesta, dentro de una cierta efervescencia, fue efectuada por los mantuanos de Caracas y un partido de Bogotá. Pero con la llegada, en 1827, de Bolívar a Colombia y Venezuela se calman los ánimos.

No obstante, el 14 de abril de 1829 se presentan en Bogotá el conde Charles de Bresson y el duque de Montebello quienes, a despecho de la opinión de Simón Bolívar, comienzan a trabajar para la instauración de una monarquía en Colombia. El duque de Montebello propone, nada menos, que casar a El Libertador con una princesa de la Casa de Orleans.
Con Bolívar ausente, enfermo en Guayaquil, los encargados en Bogotá del poder ejecutivo, Urdaneta, Castillo, Restrepo y Castillo y Rada, apoyados por Estanislao Vergara, un monárquico de toda la vida, conspiran para complacer a los enviados franceses. El General Páez, pese a la insistencia epistolar de Urdaneta, no es partidario de cambiar la forma de gobierno.
Cuando El Libertador regresa de nuevo a Bogotá, se reúne, el 16 de enero de 1830, con el Consejo de Ministros y recibe un documento en el que se le informa de que dicho Consejo “después de un detenido estudio sobre la forma de gobierno que más conviene a la nación, acordó por unanimidad que la monarquía constitucional presenta todo el vigor y estabilidad que debe tener un gobierno bien cimentado”.
Bolívar ante semejante proposición monta en cólera, pide la renuncia inmediata a los ministros e instala su Congreso Admirable el 20 de enero, retomando Colombia su curso republicano. El proyecto monárquico había, definitivamente, fracasado.
3 – PROYECTOS MONÁRQUICOS EN ECUADOR.
Un primer intento de establecer una monarquía propia en el territorio de la Real Audiencia de Quito se produce tras la revolución quiteña de 10 de agosto de 1809.
Los criollos, sublevados al poder de Madrid, nombraron la Junta de Gobierno Autónoma, a cuyo frente pusieron al más popular de los nobles locales de aquel entonces, Juan Pío de Montúfar, II Marqués de Selva Alegre, al que en el acta de independencia pasan a denominar “Su Alteza Serenísima”, prueba inequívoca del destino real del interesado. El proyecto no sigue adelante ya que la otra facción de la Junta Soberana decide devolver el poder al rey de España.

Un segundo proyecto se debe al General Juan José Flores, quien, tras 14 años en el poder, se convenció de que sólo la monarquía podía rescatar a Ecuador del caos en que le había sumergido la república.

Flores había nacido en Puerto Cabello, Venezuela, en 1800. Su madre, Rita Flores, era una mujer humilde y su padre, Juan José Aramburu, un rico comerciante vasco, aunque no existen documentos que lo avale. A la edad de treinta años ya estaba en la cumbre de su vida política al ser nombrado Primer Presidente del Ecuador, cargo que desempeñó en tres oportunidades hasta que en 1845 fue obligado a salir del país tras la derrota sufrida en la Revolución del 6 de marzo.
Fue casi al final de su mandato cuando decidió enviar una serie de cartas a la Reina Regente de España María Cristina de Borbón, viuda de Fernando VII, quien había contraído nuevas nupcias con don Agustín Muñoz y Sánchez, I duque de Riánsares. En dichas cartas, el Presidente Flores solicitaba la restauración de la monarquía en Ecuador en la persona de Agustín Muñoz y de Borbón, I Duque de Tarancón, que contaba 8 años, hijo de la Regente y el Duque de Riánsares.

El plan de Juan José Flores constaba de dos partes. En la primera se declaraba Príncipe de Ecuador al Duque de Tarancón, bajo la regencia de su madre Doña María Cristina. En la segunda se le convertiría en monarca de un hipotético Reino Unido de Ecuador, Perú y Bolivia, con trono en la ciudad de Quito. Cuando todo estaba organizado, Flores fue depuesto y los planes se vinieron abajo. Desde el exilio intrigaría y movería influencias a favor de su proyecto sin resultado alguno.

Aún todavía en 1859 se produciría un último intento de instaurar un régimen monárquico en Ecuador, condenado igualmente al más absoluto trabajo. El entonces Presidente Gabriel García Moreno desarrolló un proyecto de protectorado que envió a Napoleón III, quien lo rechazaría de plano.
Y aquí concluimos estas breves notas sobre los intentos de establecer una monarquía en estos antiguos territorios de la Corona de España, dejando a plumas mucho más capacitadas que la mía el estudio minucioso de los acontecimientos esbozados. La celebración del Bicentenario de la Independencia de la América Hispana es más que una buena excusa para ello.

Una oportunidad para la monarquía en Brasil


Una oportunidad para la monarquía en Brasil
El 7 de septiembre de 1993 se celebrará un referéndum sobre la forma de Gobierno

JOSE COMAS ENVIADO ESPECIAL, - Río de Janeiro - 21/05/1991


La posibilidad de que Brasil se convierta en monarquía tras el plebiscito previsto por la Constitución para el 7 de septiembre de 1993 ha dejado de ser tomada a chirigota. Los monárquicos se organizan para ganar el plebiscito, pero están divididos en dos líneas de la familia Orleans Braganza, descendiente del emperador Pedro II. En este conflicto se mezclan cuestiones dinásticas y políticas.

* Revuelta en la familia imperial

La noticia en otros webs

* webs en español
* en otros idiomas

Al principio parecía una broma cuando el diputado de la Asamblea Constituyente Antonio Cunha Bueno consiguió incluir en la nueva Constitución brasileña, promulgada el 5 de octubre de 1988, la disposición transitoria que obligará al electorado a decidir en un plebiscito sobre la forma de Gobierno, "república o monarquía constitucional", y también sobre el sistema de gobierno, "parlamentarismo o presidencialismo".La discusión sobre el sistema -presidencialista o parlamentario- ya está abierta, pero los monárquicos no se quedan atrás y han empezado con fuerza su campaña para llevar al trono a un heredero de Pedro II. El último emperador de Brasil salió junto con su familia hacia el exilio hace más de un siglo, el 17 de noviembre de 1889, dos días después de proclamarse la república.

El argumento central de los monárquicos es que la ya centenaria república no funcionó en Brasil. En anuncios aparecidos de forma esporádica en la prensa brasileña, con la firma del Movimiento Parlamentario Monárquico (MPM), se enumera como balance de un siglo de república: "Seis disoluciones del Congreso, tres presidentes impedidos de asumir, nueve Gobiernos autoritarios, dos largos periodos dictatoriales, 19 rebeliones militares, 12 estados de sitio" y un largo etcétera de calamidades y problemas políticos.

Como contraste de esta relación histórica, se presenta el ejemplo de las monarquías constitucionales, entre ellas España, y se dice que "como prueba la historia de esos países, la monarquía parlamentaria es el mejor seguro contra golpes, renuncias, corrupción, inestabilidad política y económica".

El tema ya no se toma a broma y los comentaristas políticos empiezan a dedicarle atención. En su despacho del Congreso en Brasilia, el diputado Cunha Bueno, del Partido Democrático Social (PDS), que, a pesar de este nombre, es un partido de derechas, asegura: "No soy monárquico por diletantismo, sino bajo la constatación de la realidad de que la república no ha funcionado desde hace 102 años. No merece la pena pelearse para que funcione. Han sido experiencias largas y duras. Yo quiero un Brasil diferente, donde no sólo cambien las personas, Sarney, Collor o Lula, porque todo va a seguir lo mismo. Quiero cambiar el sistema y la forma de gobierno". Además de artífice de la disposición transitoria para el plebiscito sobre la forma de gobierno, Curiha Bueno se ha convertido en punta de lanza del movímiento para la vuelta al trono de Brasil del heredero del emperador.

Los monárquicos han iniciado la publicación de un boletín llamado Cara y Corona, equivalente a cara y cruz, que es una especie de portavoz para la candidatura de Pedro Gastón de Orleans y Braganza, de 78 años, como pretendiente al trono de Brasil. El descendiente del emperador Pedro II parece dispuesto a descender a la arena política.
El heredero

En una entrevista que publica el número de mayo de Cara y Corona, Pedro Gastón compara la sobriedad de la monarquía con el despilfarro de los presidentes brasileños: "La realidad del mundo muestra que la monarquía parlamentaria es mucho más austera que la república, pues cuesta mucho menos dinero. El ex presidente [José] Sarney estuvo en la Unión Soviética con dos Jumbos llenos de gente. Don Pedro II fue a Rusia con una comitiva de cuatro personas y todo pagado de su bolsillo. La pompa puede existir sin costar nada y hasta rendir dividendos con el turismo". Añade Pedro Gastón que un paseo en carroza de gala de la reina de Inglaterra cuesta menos que uno en reactor del presidente de la república y argumenta que el rey de Noruega andaba en tranvía cuando la crisis energética.Sobre el balance de la república dice Pedro Gastón: "Prometió ciencia, industria, progreso. Hoy atravesamos una recesión sin precedentes y hasta el cólera, erradicado del país en el imperio, resurge con toda fuerza. después de 100 años".

Para Pedro Gastón de Orleans y Braganza son argumentos en favor de la monarquía el ejemplo de Japón, "la mayor potencia tecnológica", con su monarca, y de España, donde el mérito de crecer y redimirse del atraso "en gran parte es debido a mi sobrino Juan Carlos (sobrino directo de mi mujer), que con su autoridad de jefe de Estado garantizó la estabilidad necesaria para el desarrollo del país".

Las encuestas dan en estos momentos a la monarquía un 13% de partidarios, pero la cifra ya fue más alta, un 22%, en enero de 1988. La volubilidad del electorado es capaz de producir vuelcos asombrosos. En las últimas municipales, en noviembre de 1988, un mono del zoológico de Río de Janeiro consiguió una votación considerable.
El 'alma popular'

Los monárquicos argumentan que en el alma popular existe en Brasil una tendencia innegable hacia la monarquía y sus símbolos. Esto lo demuestra la presencia constante en los medios de comunicación de calificativos como el rey Pelé, o el rey de la soja para aludir al empresario Olacyir de Moraes, o toda la simbología de los reyes del carnaval brasileño.

¿UN REY EN ARGENTINA? Publicado el 08/Abril/1993 | 00:00


¿UN REY EN ARGENTINA?

Publicado el 08/Abril/1993 | 00:00



Uruguay Alemania en vivo


Buenos Aires. 08.04.93. Un movimiento monárquico para instalar un
rey en la Argentina, tal vez como opción al eventual fracaso de
la reelección del presidente Carlos Menem o para evitar los
periódicos recambios constitucionales, existe en el país y
pretende, como Brasil, un plebiscito para concretarlo, informó
este miércoles el matutino Ambito Financiero.

Tal Movimiento Monárquico Argentino o "club de la Corona" se
reune semestralmente desde 1987 y según reveló al diario su
dirigente Mario Carosini, entre sus adherentes hay
"profesionales, obreros, intelectuales, escritores y gente de
variados niveles sociales".

Además, agregó, "hay gente de todos los partidos, peronistas,
radicales, conservadores. Incluso cuando vino el líder monárquico
brasileño Antonio Cunha Bueno, estuvieron con él varios senadores
nacionales que tienen simpatías monárquicas".

Los monárquicos criollos, destacó el matutino, desean un
plebiscito que designe una convención constituyente quien, a su
vez, determine cuál será la Casa Real encargada de conducir los
destinos de la Argentina.

Según Carosini, "estamos seguros de que se daría entre nosotros
lo que está produciendo en Brasil, donde hay una fuerte corriente
en favor de la monárquía, que se expresará en el plebiscito del
21 de abril".

El diario comentó, por su lado, que "es muy probable que Carlos
Menem no logre la reforma constitucional que le permita
permanecer en el poder. Sin embargo, su obsesión dejará un
legado. Tanto dinamizó la imaginación institucional de los
vecinos y de tal modo le quitó reparos a la voluntad por
envejecer en la primera magistratura, que hoy el mercado político
argentino ofrece también una opción monárquica".

Desde la Casa de Gobierno todavía no hubo reacciones.

sábado, 14 de agosto de 2010

LOS MOVIMIENTOS MONARQUICOS. PERU.

Los Movimientos Monárquicos
LOS MOVIMIENTOS MONARQUICOS
Esta conferencia dio don Pedro Schwenzer como Presidente de la Asociación Monárquica Europea durante el curso de verano sobre monarquía de la Universidad del Mediterráneo en Melilla en agosto de 1992. Por su interés se reproduce aquí. Las referencias a los movimientos monárquicos son de aquella fecha, por lo que pueden haber cambiado bastante en cuanto a las organizaciones pequeñas. Conviene consultar el Directorio Monárquico actualizado en Papeles para la Acción Monárquica (véase enlace Blog Documentación en el lateral del blog) que contiene las direcciones actualizadas en letra negra, las direcciones en azul no necesariamente son actuales. El autor prevé una actualización del estudio.


Los Movimientos Monárquicos y su relevancia político-social para el mantenimiento y la restauración de regímenes monárquicos. Historia, presente y futuro. La Prensa Monárquica.

Definición del término "Movimiento"

Generalmente se entiende por movimiento una corriente de opinión o acción de carácter social o político que agrupa a un número elevado de personas sin una estructura organizativa propia, aunque bien puede contar con el apoyo de grupos organizados que defienden una idea básica.


Definición del término "Movimiento Monárquico"

En contraposición al significado genérico de "movimiento", se suele denominar "movimiento monárquico" a cualquier entidad monárquica formada por la asociación de personas en defensa de la causa monárquica. Esta entidad, en la mayor parte de los casos, no es un movimiento de masas, sino una asociación que no cuenta necesariamente con un elevado número de asociados o militantes.

Lo que sí es una connotación habitual de esta denominación es que se trata generalmente de grupos con un planteamiento de acción política al estilo de los partidos políticos.

El término "Movimiento Monárquico" utilizado como concepto general, engloba tanto a verdaderos movimientos como a todos los demás grupos que se llaman asociaciones, ligas, partidos etc.

Verdaderos movimientos con varios miles de asociados y militantes (simpatizantes) existen pocos y se decribirán más adelante al explicar la situación en cada uno de los países. Sirvan de momento como ejemplos el Movimento Monárchico Italiano y el Movimento Parlamentarista Monárquico de Brasil o el Partido Popular Monárquico de Portugal.

La inmensa mayoría son grupos del tipo "asociación" o de "círculo", limitándose los primeros a una acción de base (defensa y estudio de la idea monárquica) y los segundos a una actitud más contemplativa, siendo estos círculos generalmente de tendencia "legitimista".

El origen de los Movimientos Monárquicos. Los movimientos históricos. Origen de los movimientos monárquicos contemporáneos.

Los movimientos monárquicos tienen su orígen en los primeros derrocamientos de la Monarquía, como en Francia, Brasil, España o Italia. Dado que siempre el derrocamiento se producía por la fuerza, mediante un golpe militar o una revolución, no de forma que se pueda considerar "democrática", la reacción natural de los que seguían apoyando a la institución monárquica (al Rey) se organizaron rápidamente para tratar de restablecer el antiguo orden de forma pacífica por la vía política.

Debemos distinguir entre el origen histórico de los primeros movimientos y el origen de los movimientos contemporáneos.

Como todos saben, Francia fue el primer país en perder la Monarquía, donde los máximos instigadores de la revolución fueron miembros de la misma Corte de Luis XVI, pero que perdieron primero las riendas y luego la vida.

Pero no aparecen movimientos políticos hasta mucho más tarde, también debido a las circunstancias de la revolución misma, que fue muy violenta y devoró a todos que se opusieron a ella de alguna forma.

Aparte de Francia, hubo formaciones de movimientos monárquicos en Brasil (1889), en España (1931 y 1947), en Italia (1947), así como en otros países, pero donde no llegaron a tener mucha importancia.

Estos movimientos históricos tenían siempre un cariz político, también porque en aquellos tiempos ser monárquico significaba defender un determinado sistema político, social y económico. La institución monárquica aún no había pasado por lo que se podría llamar "auto-reforma", es decir, hasta después de la Guerra Mundial la Realeza no había comprendido bien su nuevo papel como representantes de una institución moderadora y defensora de principios democráticos.

A partir de 1947, no sólo cambian los movimientos monárquicos, sino también sus fundamentos ideológicos, y es a partir de finales de los años 60, sobre todo en los años 70, cuando se forman muchos grupos monárquicos nuevos con un concepto totalmente renovado de la idea monárquica.

La nueva estructura política en el mundo y el deterioro paulatino de la clase política hacen que resurja la opción monárquica como gran alternativa a un sistema político llamado democrático y parlamentario que no responde ya a los anhelos de los pueblos que gobierna.

Nacen los movimientos monárquicos contemporáneos, que centran nuestra atención y que se describirán más adelante.


Movimientos Monárquicos y Partidos Políticos. Diferenciación.

A excepción de los movimientos monárquicos históricos, que a su vez tenían carácter de partido político, los movimientos actuales no se pueden considerar como partidos políticos. Al igual que los Monarcas, y precisamente porque una de las características esenciales es la independencia de la Corona de los partidos y las ideologías políticas, los movimientos monárquicos tienen, en general, carácter de asociaciones suprapartidistas, aunque existen numerosos grupos con planteamientos ideológicos concretos. Estos últimos no llegan a ser partidos políticos, pero representan un tipo intermedio entre el movimiento monárquico ideal y el partido monárquico.


Base conceptual de los movimientos monárquicos: La idea monárquica.

A diferencia de concepciones filosóficas de organización del Estado, la Monarquía no es ninguna ideología al estilo del conservadurismo o del marxismo. No es excluyente, aunque, evidentemente, es incompatible con ideologías extremistas de izquierda y derecha. Dada la amplitud de miras del orden monárquico, siempre se habla de la "idea monárquica" para describir este tipo de organización del Estado.

- Independencia del Rey de las ideologías políticas y los partidos.
- Poder moderador.
- Máximos representante de la Nación.
- Carácter hereditario - estabilidad política.
- Ajeno a luchas políticas.
- Imagen exterior.
- Autoridad.
- Por la gracia de Dios.

Los objetivos de los Movimientos Monárquicos en las Repúblicas y en las Monarquías. Su relevancia como grupos de interés y grupos de presión para a) la Restauración b) el Mantenimiento de la Institución Monárquica.

a) La acción monárquica en las repúblicas surgidas de la abolición de la Monarquía tiene un carácter más militante, dado que la defensa de un cambio de régimen político se une frecuentemente con el descontento general con el sistema repúblicano. La restauración monárquica en estos países depende básicamente de la existencia de un movimiento social amplio, pero no menos de la personalidad del Heredero del Trono y sus descendientes.

La acción de los movimientos en las repúblicas se centra primordialmente en influir en la opinión pública para ganarla para la causa monárquica. Dicha acción consiste por una parte en explicar el significado de la institución monárquica, y por otra, llevar a cabo actividades públicas que tengan el efecto de provocar un amplio eco en los medios de comunicación para conseguir que se hable cada vez más sobre la posibilidad de una restauración monárquica.

No en todos los países los movimientos tienen relevancia social. Esa relevancia depende fundamentalmente del sentimiento monárquico de la población, es decir, si se han mantenido tradiciones monárquicas. Podemos constatar que este sentimiento monárquico es especialmente pronunciado allí donde la Monarquía fue abolida claramente contra la voluntad mayoritaria de la población, o donde cayó la Monarquía por un efecto dominó sin responsabilidad del último monarca. Los casos más conocidos son Italia, Francia, Portugal, Brasil, Baviera, Georgia, Bulgaria, Rumanía y Yugoslavia. Luego veremos las particulariedades de cada uno.

En los países occidentales, los movimientos monárquicos eran, al principio, coherentes y seguían una estrategia uniforme; en los países orientales por razones obvias no existían hasta las reformas políticas recientes. Pero siempre cuando dichos movimientos empiezan a ganar fuerza, teniendo que temer los republicanos por la continuidad de SU sistema, nunca tardan en provocar divisiones entre los monárquicos, pues al dividir a éstos también se divide a la opinión pública, y al no dar una imagen de seriedad y unión, resulta difícil si no imposible que la mayoría de la población con derecho a voto se decida a favor de la restauración monárquica.

b) En las Monarquías se plantea la pregunta si es necesaria una acción monárquica organizada. Es frecuente el argumento que en una Monarquía existente no hace falta ninguna organización monárquica, ya que no hay que luchar por la restauración. La realidad, sin embargo, confirma nuestra opinión de que sí es necesaria, y mucho, una acción monárquica permanente y bien diseñada. El hecho de que nuestro actual monarca, S.M. Don Juan Carlos I, por sus esfuerzos por transformar nuestra sociedad en democrática salvando importantes obstáculos interpuestos por sectores del régimen anterior e incluso por fuerzas republicanas como socialistas y comunistas, y por el prestigio nacional e internacional que ha adquirido nuestro Reino gracias a este monarca ejemplar, no significa que la Monarquía esté asegurada para el futuro.

Para ver esta problemática con más claridad es suficiente estudiar la reciente discusión sobre los viajes privados del Rey y si tiene derecho a realizarlos sin poner en peligro la estabilidad y el buen funcionamiento de la Monarquía parlamentaria.

Otro ejemplo mucho más contundente es la Monarquía británica, que sufre en los últimos tiempos un grave desgaste de imagen debido a desavenencias familiares que han sido aprovechadas por la prensa que veía y sigue viendo en cualquier suceso relacionado con la Familia Real una posibilidad de aumentar sus beneficios por mayores tiradas. Aunque no parece que la vida familiar de algunos miembros de la Familia Real sea demasiado feliz, debemos sospechar que hay detrás otros intereses mucho más profundos que él de la venta de periódicos y revistas: la desestabilización de la institución monárquica misma.

Estos aspectos triviales de la vida privada de las Casas Reales, que en sí no tienen mayor trascendencia para la estabilidad del sistema político, son manipulados por sectores influyentes de tal forma que pueden hacer tambalearse a la Corona artificialmente.

Uno de los argumentos más fuertes en favor de la Monarquía es que garantiza la estabilidad política de su país y evita enfrentamientos sociales al actuar como poder moderador. Esa es la principal razón por la que muchos países del Este europeo y Brasil se planteen el restablecimiento de la Monarquía parlamentaria. Y está claro que existen muchos sectores con mucho poder fáctico que no tienen ningún interés en que el control de las jefaturas de los estados pase a manos de Reyes demócratas, progresistas y occidentales, que cuentan, además, con prestigio y popularidad.

Para evitar un rápido éxito de los movimientos pro-restauración, qué puede ser más eficaz que la desestabilización de las Monarquías existentes en occidente para convencer a los respectivos pueblos que es mejor quedarse con lo malo conocido que lo bueno por conocer, dando de ellas una imagen de decadencia y tufo.

Naturalmente existen otros sectores que tampoco muestran especial interés por la institución monárquica, pero que, ante la imposibilidad de quitarla del medio, intentan apartar al Monarca de la vida pública activa, relegándole a ocupaciones representativas o incluso decorativas para iomponer una república de hecho. Eliminan símbolos de la Monarquía para hacerla desaparecer de la vida cotidiana, lo que no es otra cosa que preparar el camino para un cambio que al final ni se notará apenas.

Todas estas son razones para convencerse de la necesidad de la acción monárquica, una acción que debe ser constante y ser realizada con conocimiento de causa. Y dado que esa labor no puede ser cosa de unos pocos, los objetivos principales es, por una parte, formar a los propios asociados para que adquieran ese conocimiento de los fundamentos y el funcionamiento de la Monarquía, y por otra, difundir con la máxima amplitud posible estos mismos conocimientos entre la población, de forma comprensible, pero contundente.

A la profesionalidad de los grupos republicanos, que han recibido formación política, ideológica y estratégica durante décadas, hay que oponer la misma profesionalidad y preparación para defender con éxito y capacidad de superación del enemigo la institución monárquica. La Monarquía se ha sacudido los polvos del pasado, ahora hay que procurar que no vuelvan a caer sobre ella. Esa es la razón de ser de los movimientos monárquicos actuales en las Monarquías existentes.


¿Partidos Monárquicos? ¡No, gracias!
La importancia de la independencia de partidos e ideologías políticas.

Una cuestión muy discutida principalmente en los países republicanos con tradiciones monárquicas es si, a fin de conseguir la restauración monárquica, resulta más conveniente crear un partido político o formar un movimiento suprapartidista.

La fórmula del "Partido Monárquico" no ha dado nunca resultados aceptables. El único partido monárquico que llegó a tener responsabilidades dentro de un gobierno nacional ha sido el PPM de Portugal, pero nunca ha obtenido en solitario más del 5%, salvo en algunas elecciones municipales como en Lisboa. Ultimamente, como consecuencia del fracaso de la coalición a la que pertenecía el PPM, la fórmula de "Partido Monárquico" ha sufrido un fuerte deterioro. Parece que ya no es más viable, y cada vez son más los que abandonan el partido para integrarse en otras formaciones políticas.

La idea monárquica es independiente de cualquier ideología política, ya que no representa ningún programa de gobierno. Un argumento importante en favor de la Monarquía es que el Rey está por encima de los partidos políticos, de las luchas por el poder. Y esa independencia política sólo la puede tener si se mantiene apartado de programas políticos.

Seguramente, muchos Monarcas gobernarían mejor que los políticos de turno; pero el poder desgasta, y tanto más cuanto más responsabilidad política asume, es decir, cuando hay que tomar decisiones sobre problemas concretos.

La institución monárquica se tiene que mantener inalterable para garantizar la estabilidad política del país entero. Por lo tanto, no puede permitirse un desgaste político al asumir responsabilidades de gobierno.

Esta es la principal razón por la que no es recomendable la fórmula de "Partido Monárquico" para organizar a los partidarios de la Monarquía. La necesidad de un programa de gobierno condiciona la institución ideológicamente, por lo que resta apoyo popular. Todo el pueblo debe poder identificarse con la institución monárquica, algo que no se puede conseguir nunca con un partido monárquico.

Las dos vertientes principales de los movimientos monárquicos: Realismo contemporáneo y Tradicionalismo-Legitimismo.

Los movimientos monárquicos actuales que con más eficiencia trabajan por una futura restauración monárquica son los que se desprenden de concepciones anticuadas. Hoy en día muy poca gente desea restablecer una monarquía donde es el Rey quien gobierna y decide la política nacional. Tampoco los Reyes o Herederos del Trono tienen interés en interferir asuntos de gobierno, porque, como ya he dicho antes, deben mantenerse apartados de actividades que pueden llevar a un desgaste de su imagen y, en consecuencia, desestabilizar la estructura del Estado.

Los movimientos que ven e interpretan la idea monárquica en concordancia con los tiempos actuales y lo que la mayor parte de la población desea, pueden encuadrarse en lo que denominamos "realismo contemporáneo".

Por otra parte tenemos a los tradicionalistas y legitimistas. Se trata, generalmente, de grupos ultra-conservadores, que se aferran a tradiciones políticas y sociales incluso cuando éstas hayan sido superadas. Los tradicionalistas valoran especialmente el componente religioso, partiendo de la legitimación divina del Rey, que queda, por tanto, subordinado a Dios, no admitiéndose la necesidad de que debe contar con la voluntad o aprobación popular. Esta idea de designación divina "por la gracia de Dios" no tiene relevancia para los monárquicos del realismo contemporáneo.

Finalmente, están los legitimistas, que son, en cierto modo, una vertiente del tradicionalismo. Cuestionan la legitimidad del Heredero del Trono oficial en base a razonamientos históricos, como p.e. renuncias de líneas primogénitas (Brasil, España, Francia) o el rechazo de sucesores que no sean varones (España).

Los tradicionalistas y legitimistas son movimientos ideológicamente definidos y defienden muchas veces opciones monárquicas no compatibles con el presente.

Las organizaciones legitimistas-tradicionalistas suelen ser numerosas, pero disponen también de muchos medios económicos. Su acción de base se realiza en forma de muchos pequeños círculos locales. Los movimientos del "realismo contemporáneo" se organizan por lo general como los partidos políticos, es decir, una organización nacional subdividida en grupos regionales y locales.


Los Movimientos Monárquicos en Europa, América y Australia. Resumen por países.

Entraremos ahora en el análisis por países.

España

En España comenzó a formarse un movimiento monárquico después de la Guerra Civil. El nuevo régimen no permitió actividades monárquicas propiamente dichas. Franco fue monárquico, pero sus planteamientos políticos no aconsejaban una restauración a corto plazo, faltando también el necesario entendimiento con el Jefe de la Casa Real española, Don Juan.


La única organización monárquica que se fundó entonces fueron los Reales Tercios (1942), entidad de carácter paramilitar creada por el general Kindelán con el fin de defender al legítimo heredero del trono español, S.A.R. Don Juan de Borbón. Se regía por un reglamento militar con la misma jerarquía que en el ejército. Los socios de los Reales Tercios adquieren también rangos militares, aunque tengan sólo un carácter interno.


Después de la restauración de la Monarquía, los Reales Tercios pasaron a denominarse "Círculos de Acción Monárquica" y tuvieron que ser transformados en asociación, aunque siguen vigentes el reglamento (que no se aplica) y los rangos militares.


Hoy es una organización testimonial sin actividades conocidas. Pertenecen a ella personalidades de alto rango.

Al final de la II Guerra Mundial, los monárquicos vuelven a organizarse nuevamente alrededor de Don Juan, que a su vez lidera la oposición en el exilio. Aprovechando la situación mundial de oposición a los regímenes equiparados con el fascismo, los monárquicos exigen un restablecimiento de la democracia en forma de una monarquía parlamentaria.

Más relevancia adquirieron las Juventudes Monárquicas durante los últimos años del franquismo. Pero desaparecieron con la restauración por considerar que ya no era necesaria una acción monárquica.

Hasta 1985 existían en España sólo cuatro entidades monárquicas más: La Unión Monárquica Española, asociación fundada en 1916, con sede en Barcelona, inactiva; la Fundación Institucional Española, cuya principal actividad es un concurso infantil sobre la figura del Rey; la Unión Monárquica del Principado de Asturias, inactiva; y un pequeño círculo monárquico en Badajoz dirigido por José Emilio estrella Estrella, un monárquico de avanzada edad, pero muy activo a nivel personal.

En 1985, ante la inexistencia de una verdadera acción monárquica con un contenido y una proyección de futuro, se fundó la Asociación Monárquica Europea, que como dice el nombre, no se limita al territorio de España, sino que tiene una vocación europea, lo que es expresión del concepto moderno y dinámico de la Monarquía. Entiende la institución monárquica como universal, aunque preserva la identidad nacional de su pueblo, sin que signifique un nacionalismo aférrimo. Es perfectamente compatible con el proceso de unión europea, porque esa unión no debe desembocar en un estado artificial carente de un soporte de identidad que ninguna otra institución pueder garantizar mejor que la Monarquía.

Aparte de las entidades anteriores, existe en España un movimiento histórico que en tiempos de Franco volvió a tener cierta importancia: Los Carlistas, concretamente la Comunión Tradicionalista Carlista. Como da a entender su lema DIOS, PATRIA, REY, la religión y la patria se anteponen a la figura del Rey. Actualmente, los Carlistas no cuentan ya con ningún pretendiente oficial de la rama carlista. El último, Carlos Hugo, se fue a EE.UU. después de renunciar a sus pretensiones.


La CTC se reorganizó hace algunos años y cuenta con una organización muy fuerte. Mantiene relaciones con monárquicos tradicionalistas en Francia y otros países.


EUROPA OCCIDENTAL

R e p ú b l i c a s

Alemania

En Alemania, como consecuencia del abandono por el Emperador Guillermo II y del régimen dictatorial que llevó a la II Guerra Mundial, no se llegó a formar ningún movimiento monárquico hasta finales de los años 60.

Actualmente sólo existe un movimiento de ámbito nacional que se llama "Tradition und Leben" (Tradición y Vida), que defiende la restauración de la Monarquía Federal, es decir, el Imperio que se compone de los diferentes Reinos, Ducados y Condados que existían antes.

La zona donde más probabilidades hay para una restauración de la Monarquía es Baviera. Al igual que en Italia, después de la II Guerra Mundial se celebró un referéndum cuyos resultados se supone fueron manipulados por los americanos.

A pesar de tantos años de república (o quizás justo por eso), los bávaros siguen siendo mayoritariamente monárquicos. Según una encuesta reciente, un 68% se pronunciaría a favor de la restauración monárquica en Baviera.

Con la reunificación han vuelto a surgir tradiciones que se daban por perdidas para siempre. Dependerá de los movimientos monárquicos si se llega a medio plazo a plantear un referéndum sobre la forma de Estado. Desde luego será muy importante lo que pasa en regiones como Baviera, que podría tener un efecto dominó.

Existen actualmente organizaciones monárquicas en Baviera, Sajonia, Hanover y Prusia.


Austria

En Austria existen varias organizaciones desde hace muchos años. Pero ninguna se entiende con las otras, lo que merma fuerzas para una acción eficaz.
Son la Asociación de los Monárquicos Austríacos, la Asociación de los Austríacos para la Conservación de la Historia Austríaca, el Partido Social-Conservador-Monárquico de Austria y la Asociación Austria la Vieja.


Francia

Francia es uno de los países con más tradición de movimientos monárquicos.

Con la caída de Napoleón III en 1871 nace un movimiento político muy fuerte en apoyo del heredero legítimo del trono y último Borbón francés, el Conde de Chambord, que se llamaba ACCION FRANCESA. Este movimiento alcanzó tal fuerza que tenía hasta la mayoría en el Parlamento, lo que le permitía exigir una restauración con Chambord. Pero todo fracasó por culpa del mismo Chambord, que no estaba dispuesto a aceptar la bandera tricolor, detalle esencial para obtener el apoyo de la clase política no monárquica. El no de Chambord y su muerte poco tiempo después hizo perder fuerza a la ACCION FRANCESA. Al transmitir los derechos dinásticos a la rama colateral de los Orleans, designando al Conde de Paris Príncipe Heredero, incluso se dividieron los monárquicos entre los que aceptaban a los Orleans como rama legítima y autóctona y aquellos que defendían la tesis de que tendría que ser un sucesor de la rama española de los Borbón, porque representan la línea más directa y por tanto "legítima" de la Casa Real Francesa.
Luego veremos el panorama francés.

A finales de los años 60 se produjo una escisión de la Accion Francesa, creándose la NOUVELLE ACTION ROYALISTE, que tiene una orientación más progresista. Incluso llegó a apoyar en algunas ocasiones al candidato socialista a Presidente de la República.

La ACCION FRANCESA y la NOUVELLE ACTION ROYALISTE son hoy totalmente contrapuestas, pero defienden ambas al Conde de París. La primera es ultra-conservadora, que como los Carlistas tiene un ideólogo histórico: Charles Maurras.

La NAR cuenta con un director político, Bertrand Renouvin, un hombre muy relacionado con el Partido Socialista, pero monárquico al fin y al cabo. La NAR incluso llegó a presentarse a diferentes elecciones, defendiendo siempre la idea monárquica, es decir, la restauración monárquica.
Cada una cuenta con aprox. 6.000 afiliados.

Existe una tercera asociación de relevancia que apoya también al Conde de París: la Asociación de los Amigos de la Casa Real Francesa, cuyo presidente es Stéphane Bern. Esta asociación es completamente apolítica y centra su trabajo en la defensa de la imagen de la Casa Real. Tiene muy buenas relaciones con la NAR.

Las tres organizaciones cuentan con numerosos grupos locales y regionales en todo el país.

Una infraestructura aparentemente mayor tienen los legitimistas que defienden a Luis Alfonso de Borbón, hijo del fallecido Duque de Cádiz. Disponen de muchos medios económicos, que deben en parte, según fuentes monárquicas, a los republicanos muy interesados en mantener desunidos a los monárquicos. La opción de Luis Alfonso no es viable realmente dado que no es francés y porque los legitimistas son más bien de orientación ultra-conservadora.


Italia

La escena de los movimientos monárquicos italianos en la actualidad es muy compleja y resulta difícil orientarse para alguien que no tenga relaciones con estos grupos.


Hasta la muerte del Rey Humberto II en 1983, la UNION MONARQUICA ITALIANA reunía a la mayor parte de los grupos monárquicos independientes, a algunos partidos monárquicos de ámbito nacional, así como a numerosos monárquicos organizados en otros partidos u organizaciones no monárquicos.


Pero después de la muerte de Humberto II, la UMI se disolvió y aparecieron numerosos grupos sin ningún tipo de coordinación entre ellos.

Después de la proclamación de la república en 1946, la lucha monárquica fue dirigida por el Partido Democrático Italiano, que luego se fusionó con el Partido Liberal. Inmediatamente después del referéndum institucional apareció el Partido Nacional Monárquico.


Paralelamente se desarrolló la actividad de la Unión Monárquica Italiana.
Especialmente el Partido Nacional Monárquico contaba con la aprobación del Rey Humberto II, que consideraba a sus militantes como los más fieles que no distinguían entre Patria y Monarquía.


La UMI, a su vez, supo reunir a monárquicos pertenecientes a los más diversos partidos y grupos.


El peso de la UMI y del PNM fue tal que todos los demás grupos creados sólo existían esporádicamente, incluso una escisión del PNM, el Partido Monárquico Popular, volvió a unirse con el PNM formando el Partido Democrático Italiano.


En 1970, a raíz de un congreso celebrado por el PDI con el fin de disolver el partido, un grupo minoritario que se denominó ALIANZA MONARQUICA, y que no quería aprobar la disolución del partido, trató de tomar contacto con la UMI para integrarse en ella. Pero debido a la aparente inactividad de la UMI en este momento, AM decidió establecerse como movimiento político independiente.

Con la muerte de Humberto II, la UMI era incapaz de mantenerese compacta y unida, aparecieron luchas internas e incluso algunos dirigentes pretendían cambiar el orden de sucesión contra ley y natura. Se disolvió muy rápidamente, quedando sólo un grupo en Milán. Comenzaron a proliferar nuevos grupos, algunos sin ninguna consistencia.

Los de más importancia son los siguientes:

MOVIMIENTO MONARQUICO ITALIANO, con infraestructura en toda Italia; cuenta con aprox. 30.000 asociados.

MOVIMIENTO MONARQUICO FERT, dirigido por Sergio Boschiero. Segunda entidad más importante.

ALLEANZA MONARCHICA, ya mencionada. No tiene mucha importancia en cuanto al número de socios, pero dispone de una revista mensual de amplio alcance.

AMIGOS DE LA CORONA FERREA, anhelan una vuelta al Imperio Germánico de Nación Romana.

GRUPPO SAVOIA
Seguidores de Victor Emanuel, poco serios.

UNION MONARQUICA ITALIANA de Milán.

LISTA AZUL de Florencia.

UNION MONARQUICA MODENENSE, defienden la Casa de Austria-Este.

Recientemente, el FERT unió sus fuerzas con ALLEANZA MONARCHICA. Es el primer resultado de los esfuerzos por unir nuevamente a los monárquicos italianos, pues se han dado cuenta de que es ridículo crear cada vez más grupos sin seguir una estrategia común.


Grecia

En Grecia existe un movimiento bastante fuerte con grupos locales en todo el país, la UNION MONARQUICA HELENICA.
Los monárquicos griegos han conseguido unirse después de superar las dificultades planteadas por la administración.



M o n a r q u í a s

Suecia

En Suecia existen actualmente dos asociaciones monárquicas: La ROJALISTIKA FÖRENINGEN y ROJALISTIKA SALSKAPET.


Noruega y Dinamarca

No conocemos ningún grupo concreto en estos dos países.


Holanda

En Holanda existe el grupo ALIANCE ROYALE.

En todas las Monarquías escandinavas, al igual que en Holanda, la Monarquía cuenta con un fuerte apoyo popular, por lo que las actividades de estas asociaciones son más bien contemplativas. Lo mismo se puede decir de Bélgica, Luxemburgo, Liechtenstein y Mónaco, donde ni siquiera parecen existir grupos monárquicos.


Gran Bretaña

Gran Bretaña cuenta con la organización monárquica más antigua e importante de todas las existentes en el mundo: THE MONARCHIST LEAGUE. Dispone de delegaciones en todo el mundo, principalmente en los países que tienen a la Reina Isabel II como jefe de estado. En Canadá, la Liga Monárquica adquirió tal importancia que decidió independizarse de Londres creando la Liga Monárquica del Canadá.


La Liga Monárquica es la única entidad que ejerce también la función de unión entre los monárquicos en todo el mundo, y sirve de punto de referencia para coordinar cualquier actividad internacional. Compila las informaciones recibidas por numerosos grupos y personas individuales, lo que ha permitido que en los últimos años se intensificaran los contactos entre todos.


Actualmente está muy comprometida con diferentes actividades importantes:
- Defender la Monarquía Británica contra los ataques que sufre por causa de las desavenencias surgidas en la Familia Real;
- Coordinar el apoyo a los movimientos pro restauración en Bulgaria, Rumanía y Brasil;


EUROPA ORIENTAL

Los movimientos monárquicos en los países de Europa del Este surgieron a raíz de los cambios políticos a partir de la caída del Muro, al volver los pueblos a buscar sus identidades nacionales perdidas. Todos ellos perdieron sus Monarquías por la fuerza, y a pesar de los intentos de los regímenes comunistas de borrar toda la historia hasta 1945, el recuerdo que más fuerte han conservado estos pueblos es él de sus Reyes, con los que vivían mucho mejor.

En su mayoría, estos movimientos son de orientación más bien conservadora, lo que resulta comprensible pensando que se trata de defender posturas completamente contrarias al régimen comunista: unidad nacional, recuperación de las tradiciones y de una base histórico-filosófica para la convivencia.

En Bulgaria existen actualmente cuatro grupos, siendo el más importante la UNION MONARQUICO-CONSERVADORA. La admiración por el Rey Simeón II y su padre, Boris III, es muy fuerte. Pero el gobierno actual compuesto por comunistas reformados, no está dispuesto a celebrar un referéndum institucional. Hay que esperar aún una mayor normalización de la situación política que dé suficientes garantías para un referéndum no manipulado.

En Bulgaria se da el caso de que la república fue instaurada por la fuerza. Lo correcto sería un restablecimiento de la Constitución de Tirnovo, que es idéntica a la de Bélgica.

En Rumanía la situación es similar a la de Bulgaria. El Rey Miguel I cuenta con un gran prestigio entre la población. También aquí la mejor forma de volver a la normalidad sería restablecer el orden constitucional anterior a la república comunista, pero existen los mismos obstáculos que en Bulgaria.
Los monárquicos están organizados en dos partidos de corte liberal.

En Rusia han aparecido últimamente muchos nuevos grupos monárquicos en todo el país. Ello se debe también a la circunstancia de que los rusos disponían de numerosas organizaciones monárquicas en Estados Unidos y en Gran Bretaña, que están en condiciones de dar un fuerte apoyo a los monárquicos en su país, que ahora pueden dedicarse sin restricciones a desarrollar actividades dirigidas a restaurar la Monarquía en Rusia. La actitud del gobierno de Boris Yeltsin ha sido muy favorable, como se ha podido comprobar por la visita del Gran Duque Vladimir a San Petersburgo y el entierro en la gruta de los Romanov.

Más complicada es la situación en la antigua Yugoslavia. Realmente existen sólo posibilidades en Serbia y Montenegro, dado que la dinastía del último Rey de Yugoslavia tiene su origen en Serbia. El Príncipe Alejandro cuenta con el apoyo de toda la oposición serbia, que ya ha anunciado querer restaurar la Monarquía en cuanto se celebren elecciones libres.


Montenegro, sin embargo, que aún sigue unido a Serbia, podría plantear su separación de Serbia en el caso de restablecerse la Monarquía proclamándose Rey a Alejandro Karageorgevich. Esta circunstancia se debe a que Montenegro fue prácticamente anexionada por Serbia al constituirse Yugoslavia, destronando al Rey de Montenegro, un hecho que no se olvida. Pero el actual Heredero del Trono de Montenegro no tiene aspiraciones de convertirse en Rey.

En Albania no existe aún ningún movimiento monárquico, seguramente debido a la grave situación por la que pasa el país. Pero toda la oposición exterior se organizó alrededor del Rey Leka I, que trabaja incansablemente por recuperar el trono de Albania. La única organización conocida es el Movimiento Nacional Legalista de Albania con sede en Nueva York.

Finalmente destaca la actividad monárquica desarrollada en Polonia, donde existen actualmente cuatro grupos, unos de ellos muy importante y activo: El CLUB CONSERVADOR-MONARQUICO DE VARSOVIA y el CLUB LIBERAL-MONARQUICO DE CRACOVIA, siendo este último parte de una federación de clubes monárquicos.

Otro país considerado europeo, aunque se encuentre ya en el continente de Asia, es Georgia, donde se ha mantenido un fuerte sentimiento monárquico a pesar de que perdió su Monarquía autóctona en 1801 cuando el país fue anexionado por Rusia. El movimiento más importante de la oposición es la Union Tradicionalista de Georgia, que defiende la restauración monárquica. Otro grupo es el Partido Monárquico de Georgia, pero no tiene peso político y parece estar bajo control de los republicanos.


AMERICA

R e p ú b l i c a s

Brasil

Paralelamente a Francia, se formó un movimiento considerable en Brasil, cuya Monarquía fue derrocada en 1889 por los militares que apoyaban así a los terratenientes contrarios a la abolición de la esclavitud. Dado que la nueva república no contó en absoluto con el apoyo del pueblo, circunstancia descrita excelentemente por Mario Vargas Llosa en su libro "La Guerra del Fin del Mundo", los militares se ocuparon muy deprisa del problema de los monárquicos: declararon delito toda actividad política contraria al sistema republicano mediante la conocida "cláusula férrea", que se tardó 100 años en derogar. De esta manera, Brasil no contó mucho tiempo con su movimiento monárquico histórico, cuyo pensador más destacado fue Juan Camilo Oliveira Torres. Naturalmente, se sobreentiende que la república brasileña prohibió en virtud de la cláusula férrea la publicación de las obras de Oliveira Torres.

Con la abolición de la cláusula férrea surgieron multitud de grupos y organizaciones monárquicas en todo el país. La única división que existe es que hay dos pretendientes: Don Pedro, que es sucesor de la línea primogénita del último emperador, y Don Luis, que basa sus reivindicaciones en que el padre de Don Pedro había renunciado a sus derechos dinásticos cuando todavía no contaba con descendientes.

El movimiento más relevante es el MOVIMIENTO PARLAMENTARISTA MONARQUICO dirigido por el Diputado Federal Cunha Bueno, artífice de la derogación de la cláusula férrea. Junto a él está el INSTITUTO BRASILEÑO DE ESTUDIOS MONARQUICOS DE RIO DO SUL, entidad sucesora del IBEM que existía durante los últimos 15 años de la cláusula férrea. En total son unos 18 grupos que trabajan por la restauración en Brasil.

En la actualidad se efrentan al problema de la reforma constitucional introducida para adelantar el referéndum institucional fijado inicialmente para septiembre de 1993. Ahora tendrá lugar en abril. Con ello los republicanos tratan de evitar una campaña bien organizada por parte de los monárquicos, que cuentan cada vez con más apoyo popular, pues el último emperador era sinónimo de democracia, desarrollo y justicia social.


EE.UU.

En Estados Unidos existe un número muy elevado de grupos monárquicos. En su mayoría se trata de organizaciones de monárquicos en el exilio (rusos, serbios, albanos, etíopes). Pero hay también un gran número de ciudadanos estadounidenses interesados en la Monarquía. Están organizados principalmente en la CONSTANTIAN SOCIETY, una organización que tiene mucho prestigio a nivel internacional.
Sus actividades están dirigidas a apoyar movimientos pro restauración en Europa oriental y en Brasil.


M o n a r q u í a s

Canadá,
Caribe: Belice, etc.

Lo que se desconoce generalmente es que América cuenta con un gran número de países monárquicos, siendo el más importante Canadá. Los demás se encuentran en el Caribe y América Central, todos ellos antiguas colonias británicas que han conservado el régimen monárquico. No conocemos grupos monárquicos más que en Canadá, la citada Liga Monárquica del Canadá. Los monárquicos en los demás países pertenecen, sin duda, a la Liga Monárquica de Gran Bretaña.


AUSTRALIA

Al igual que Canadá, también Australia es una Monarquía, con la Reina Isabel II como jefe de Estado. En Australia existen dos asociaciones monárquicas: THE AUSTRALIAN HERITAGE SOCIETY y THE AUSTRALIAN FLAG ASSOCIATION. Aparte de ellas existe un gran número de miembros de la Liga Monárquica de Gran Bretaña.

Las actividades de estos grupos aumentan últimamente debido a los intentos de los socialistas australianos de instaurar la república en el año 2001. Con ello pretenden obtener una "mayor independencia" de Gran Bretaña, pero no cuentan con el apoyo popular necesario.


AFRICA Y ASIA

En Africa sólo destaca el movimiento monárquico etíope, organizado principalmente en EE.UU. y Gran Bretaña. Los cambios políticos recientes han tenido el resultado de un resurgir del recuerdo del último emperador Haile Selasi, y parece muy posible una próxima restauración de la Monarquía en este país, con lo que podría recuperar la estabilidad perdida durante los años de dominación comunista.

Las demás monarquías africanas son muy distintas a las europeas o asiáticas, prevaleciendo el carácter tribal.

En Asia sólo existen movimientos conocidos relacionados con el Irán, es decir, están organizados en el exterior (Gran Bretaña y Alemania). En China parece existir un grupo, pero faltan datos para confirmarlo.
un repaso con esp. atención a Irán, Etiopía, Libia, Egipto


¿Los Movimientos Monárquicos como relaciones públicas de la institución monárquica?

Las Casas Reales tienen que procurar de ser muy diplomáticas cuando se trata de defender la institución monárquica, ya que deben mantenerse apartadas de las luchas políticas. Tomar partido por la Monarquía, algo que nos parece perfectamente legítimo, puede ser criticado por algunos sectores y ser utilizado para debilitar la imagen de los representantes de las Casas Reales.

Incluso Monarcas y Príncipes exiliados tienen que estudiar muy a fondo toda declaración pública para conservar la neutralidad de la Casa Real y no crear divisiones.

Por estas razones, deben ser los mismos ciudadanos que, organizados en asociaciones o movimientos, defiendan activamente la idea monárquica.

En cierto modo se convierten en relaciones públicas de la institución monárquica, sin que tengan que contar con el apoyo activo de las Casas Reales.

El apoyo de las Casas Reales en las Repúblicas y en las Monarquías. Las aspiraciones de los monárquicos al respecto.

Como las Casas Reales tienen que mantenerse alejadas se una toma de partido incluso a favor se la propia institución monárquica, tampoco pueden apoyar expresamente a los movimientos monárquicos.

A algunos monárquicos a veces les gustaría tener un contacto estrecho con las Casas Reales y poder lucirse al lado de sus representantes. Existen entidades monárquicas cuya principal actividad consiste en la celebración de audiencias con el Rey o el Príncipe Heredero. Pero este es un factor que aconseja a las Casas Reales que no apoyen a toda organización que aparezca para evitar que ésta se aproveche de ello.

Ejercen, por tanto, prudencia, lo que no significa que no dén su apoyo a aquellos grupos que demuestren ser serios en su proceder. Pero este apoyo nunca será oficial, ni se concederán favoritismos.

En la repúblicas puede darse el caso de un apoyo expreso del Jefe de la Casa Real a uno o varios grupos monárquicos, como es el caso de Italia. Los representantes de las Casas Reales en el exilio están más dispuestos a dar estos apoyos, dado que tienen carácter recíproco, pero siempre dependen de la seriedad demostrada de estos grupos.

El interés de verdaderos monárquicos no puede ser otro que él de apoyar incondicionalmente a la institución y sus representantes sin esperar favoritismos.


Perspectivas de futuro de los Movimientos Monárquicos.

Los movimientos monárquicos han experimentado un auge considerable desde la caída del muro. Para el futuro se divisa un crecimiento continuo de grupos y personas comprometidas con la causa monárquica.

La tendencia de todos ellos será, necesariamente, una profesionalización de su acción, pues es preciso actuar con conocimiento de causa para convencer a la población de las ventajas de la institución monárquica.


La Prensa Monárquica.

Una necesidad primordial de todo movimiento monárquico es poder comunicarse no sólo con sus socios y simaptizantes, sino con el público en general. Debe difundir los conocimientos sobre la institución monárquica. La mejor vía es la creación de publicaciones especializadas.

En los últimos años la oferta de publicaciones periódicas de carácter monárquico se ha visto incrementado notablemente.

Ha habido muchos intentos de crear revistas monárquicas, pero muchas se han visto obligadas a desaparecer a falta de medios.


Un medio de comunicación especializado de carácter particular.

La prensa monárquica no es comercial, salvo en los casos de editar revistas ilustradas que se asemejan a las revistas del corazón. Sus contenidos se concentran principalmente en la Monarquía en sus diferentes facetas. Algunas publicaciones tratan temas de actualidad política del país en cuestión para dar mayor amplitud al círculo de lectores y alcanzar de esta manera a más personas que no necesariamente se pueden considerar monárquicas.

Los temas siguientes no están completados (se completarán próximamente con imágenes de las portadas de las publicaciones). Las publicaciones que se editan aún en 2008 están marcadas en negrita, de las demás no consta si se siguen publicando.

Presentación del panorama actual de la prensa monárquica mundial.

Pocas son las revistas con una concepción moderna y dinámica de la Monarquía.

Donde más publicaciones se editan y más interés existe por la causa monárquica.

Los países que cuentan con más publicaciones monárquicas son Francia e Italia.

Las publicaciones de más tirada en Francia son ROYALISTE y ASPECTS DE LA FRANCE, la primera de la NAR, la segunda de Restauración Nacional-Acción Francesa.

La NAR publica, además, la única revista de estudios monárquicos: LYS ROUGE, que en cada número trata de forma monográfica temas de actualidad, como p.e. Italia, Albania, Yugoslavia.

Aparte de Royaliste y Lys Rouge, edita la revista trimestral CITE, dedicada a asuntos ciudadanos alternados con temas monárquicos, y una versión universitaria de Royaliste.

La AAMF publica la revista trimestral ALLIANCE ROYALE, y existe una nueva publicación de carácter literario-histórico: LA PLACE ROYALE.

Los legitimistas publican un gran número de revistas, siendo la del SICRE la que con más medios cuenta.

En Italia existen 13 publicaciones, siendo las de más alcance ALLEANZA MONARCHICA, NOTIZIE MONARCHICHE-MMI NOTIZIE, IL PUNGOLO, SAVOIA Y FERT.

miércoles, 11 de agosto de 2010

apellido valderrama

Valderrama

Definición de Valderrama
Castellano. Una rama pasó a Sevilla
Escudo de Armas: En campo de plata, cuatro fajas de azur; el jefe de gules con tres flores de lis de oro.
Otro Significado de Valderrama
Origen: Castellano. Una rama pasó a Sevilla.Descripción del Escudo de Armas: En campo de plata, cuatro fajas de azur; el jefe de gules con tres flores de lis de oro.
Otro Significado de Valderrama
Según un historiador español el apellido Valderrama significa: Valle de Rama esto me dijeron al consultar mi apellido.
Otro Significado de Valderrama
Valderrama es un apellido de un paraje burgalés conocido como el Valle de la Rama. Actualmente existe un pequeño pueblo llamado Valderrama, muy cerca de Frías, y relativamente cerca de Miranda de Ebro y de la provincia de Álava. Cuando lo visité, ya que me apellido Valderrama y me moría de curiosidad por conocer el pueblo, los vecinos no supieron indicarme el por qué del nombre del mismo y que no había ninguna familia de apellido Valderrama en el pueblo, pero que podría encontrar muchos en Miranda de Ebro. Sitio pequeño en un entorno natural fantástico.
Historia y heráldica del apellido Valderrama.
Coat of arms and heraldry of family name Valderrama.
Genealogia del apellido Valderrama, origen del apellido Valderrama, escudo del apellido Valderrama, procedencia del apellido Valderrama.

En esta web recogemos algunos datos interesantes y útiles para el estudio de la historia y de la heráldica del apellido Valderrama.

Lo más importante es la información bibliográfica en la que se recogen datos de los Valderrama.

El apellido Valderrama tiene escudo heráldico o blasón español, certificado por el Cronista y Decano Rey de Armas Don Vicente de Cadenas y Vicent.

Personas con el apellido Valderrama probaron su hidalguía en la Real Chancillería de Valladolid, según consta en los archivos de esta institución.

Se sabe que los Valderrama tienen o tuvieron radicación, entre otros lugares, en:

* Las Islas Canarias.
* Extremadura.
* Andalucía.
* Aragón.

Bibliografía que recoge la historia y el escudo del apellido Valderrama:

* Repertorio de Blasones de la Comunidad Hispánica, del Cronista y Decano Rey de Armas Don Vicente de Cadenas y Vicent.

* Armorial Général de Johan Baptiste Rietstap. Contiene blasones (escudos), origenes de apellidos y nobleza

* El dibujo del escudo o escudos correspondientes al apellido Valderrama, así como su origen se encuentra también en el Gran Diccionario Gráfico de Blasones.

* Heráldica de los apellidos canarios, de Lino Chaparro D`Acosta.

* Heráldica de los apellidos canarios, de Lino Chaparro D`Acosta.

* Nobiliario Español, de Julio de Atienza.

* Nobiliario de Extremadura, de Adolfo Barredo de Valenzuela y Arrojo, y Ampelio Alonso de Cadenas y López.

* Apellidos y Escudos sevillanos y cordobeses y que pasaron a Indias, de José María de Mena.

* Diccionario de Heráldica Aragonesa, de Bizén Do Río Martínez.

* Los Apellidos en Canarias, de Carlos Platero Fernández.


Ponemos a su disposición la heráldica, el escudo del apellido Valderrama en diversas formas, son productos del prestigioso Gabinete Heráldico. Las imágenes que aquí figuran son ejemplos y ninguna pertenece al escudo del apellido Valderrama:

Valderrama
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Pergamino con el escudo del apellido Valderrama y su historia y origen del apellido Valderrama. Muy barato. Pergamino quemado con el escudo del apellido Valderrama y su origen e historia Escudo en cerámica del apellido Valderrama en piedra con su origen e historia aparte. Dimensiones: 45 cms. de alto x 30 de ancho. Escudo, origen e historia del apellido Valderrama en dos pergaminos. Modelo fantasía / Imagen de ejemplo. Este no es el escudo de Valderrama
heraldica escudo en piedra

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Escudo del apellido Valderrama en piedra con su historia aparte. Dimensiones: 65 cms. alto x 50 ancho x 5 fondo. Genealogía y heráldica. Arbol genealógico de su familia Valderrama con heráldica e historia. Pegatina, adhesivo transparente con la heráldica, escudo del apellido Valderrama. Historia y origen del apellido Valderrama aparte. Escudo del apellido Valderrama y su historia y origen del apellido Valderrama en fichero JPG o Vectorial como Corel-Draw, WMF, etc.

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La heráldica del apellido Valderrama se encuentra recogido en el Armorial Général de Johan Baptiste Rietstap, esta obra es la mayor obra de heráldica jamás escrita, con más de 100.000 apellidos de todo el mundo (apellidos españoles, ingleses, franceses, italianos, polacos, portugueses, holandeses, etc. etc.), entre los que se encuentra el apellido Valderrama, ordenados alfabéticamente, incluyendo un manual de heráldica con dibujos, un completo glosario de términos, un suplemento y un apéndice. Completa descripción del escudo de armas del apellido Valderrama, del origen del apellido Valderrama, de los títulos nobiliarios del apellido Valderrama y de las fechas de concesión. El texto donde aparece el apellido Valderrama se encuentra en la segunda edición, ampliada y revisada de 1884-1887.
The history and coat of arms of Valderrama appears in Rietstap Armorial General that is a multi-volume work on the coats-of-arms of the world; it is both monumental and without equal, and is the most exhaustive undertaking of its kind. The Armorial General is the most authoritative work on the coats-of-arms in the world. The descriptions of the arms cover those of more than 100,000 families, included Valderrama alphabetically arranged and accurately described.In addition to a full description of the arms for Valderrama, most entries identify the nationality of the arms bearer, titles of Valderrama, and the date his title was conferred. The basic text was established with the publication of the second edition, corrected and enlarged, of 1884-1887. This most important reference work contains the blazons of thousands of Coats of Arms covering the whole world, arranged alphabetically under surnames, as Valderrama.

Durante muchos años, muchos autores, entre los que destaca Bizén Do Río Martínez, intentaron recopilar en protocolos, salvas, firmas y otros documentos, muchos blasones de Aragón, entre los que se encuentran los del apellido Valderrama, que presenta la gran obra de este autor "Diccionario de Heráldica Aragonesa", que en muchos casos, también han sido comprobados en iglesias, ermitas y cementerios. Todos han sido cuidadosamente anotados y sobre todo, con su procedencia comprobada. Siglos de historia han conformado estos blasones, entre los que se encuentra los del apellido Valderrama y por toda la geografía aragonesa podemos admirar casonas y fachadas que aún conservan las piedras armeras que blasonan el linaje de los antiguos infanzones, en la mayoría de los casos hoy habitadas por descendientes de aquellos hijosdalgos rurales, como los del apellido Valderrama. Nuestros infanzones, como seguramente los Valderrama, conscientes de su deber y haciendo gala de la hidalguía de su raza, promovían en muchas ocasiones mesnadas a su costa y, dejando casa y hacienda, partían a la reconquista, engrandeciendo el reino aragonés y conformando con su esfuerzo y sacrificio lo que más tarde sería la Corona de Aragón. Aquí tenemos también la heráldica e historia del apellido Valderrama.

El apellido Valderrama aparece recogido por el Cronista y Decano Rey de Armas, Don Vicente de Cadenas y Vicent, en su "Repertorio de Blasones de la Comunidad Hispánica", eso significa que el linaje Valderrama tiene armas oficiales certificadas por Rey de Armas. Dicho Repertorio de Blasones de la Comunidad Hispánica es la mayor obra de heráldica española, donde aparecen los apellidos con su heráldica como el apellido Valderrama ordenados alfabéticamente, con sus escudos. En dicha obra se han incluido el contenido de muchos manuscritos de la Biblioteca Nacional de Madrid y correspondientes a Minutarios de Reyes de Armas y recoge apellidos que como Valderrama son españoles o muy vinculados por unas u otras razones a España, por lo que los del apellido Valderrama están en esta tesitura. También se suman millares de escudos heráldicos y heráldica procedentes de varias Secciones del Archivo Histórico Nacional, así como de la Real Chancillería de Valladolid, Salas de los Hijodalgos y de Vizcaya, etc. En resumen, los del apellido Valderrama han realizado alguna prueba de nobleza o hidalguía.

Julio de Atienza, en su "Nobiliario Español", recoge la heráldica e historia del apellido Valderrama. Esta obra es de gran importancia para la heráldica ya que recoge la historia, pruebas de nobleza e hidalguía de los apellidos y linajes entre los que está el apellido Valderrama. También figura el apellido Valderrama en el "Diccionario Heráldico y Nobiliario de los Reinos de España" de Fernando González Doria, aunque presenta menos datos del apellido Valderrama que el "Nobiliario Español".

La historia y heráldica del apellido Valderrama figura en la obra de José María de Mena, "Apellidos y Escudos sevillanos y cordobeses y que pasaron a Indias". Los apellidos de Sevilla, entre los que se encuentra el apellido Valderrama, proceden en su mayor parte de los doscientos caballeros de linaje reconquistaron Sevilla en el año 1248, acompañando al rey San Fernando. Estos apellidos son, en parte, de unos sevillanos anteriores a la invasión de España por los moros, es decir, que se remontan a época visigoda, e incluso a época romana. Algunos descendientes de aquellos sevillanos del siglo VIII, después de haber vivido quinientos años en el exilio en Asturias, Galicia o León, regresaron a Sevilla. Otros apellidos de la época de la Reconquista son de origen gallego, asturiano, castellano, catalán o navarro, de caballeros de San Fernando que aun sin proceder de familias antiguas sevillanas, deciden quedarse en dicha ciudad. También hay apellidos de origen musulmán. Visite http://www.heraldico.com apellido Valderrama para saber más sobre el apellido Valderrama.

Según el tratadista Carlos Platero Fernández, en su obra "Los Apellidos en Canarias", el apellido Valderrama tiene rama en las Islas Canarias. En esta obra, Carlos Platero Fernández recoge la heráldica e historia de muchos apellidos que provienen de otros lugares de España y de Europa, como seguramente es el caso del apellido Valderrama y que se asentaron en Canarias. Se recogen diferentes grafías de apellidos, así que es posible que el apellido Valderrama tenga alguna grafía diferente.

El apellido Valderrama figura en la obra "Heráldica de los apellidos canarios" de Lino Chaparro D`Acosta, por lo que Valderrama es un apellido que tiene rama en las Islas Canarias. La conquista del archipiélago se había iniciado, formalmente, en 1402, con las incursiones de Jean de Bethencourt y Gadifier de la Salle, en nombre de Enrique III, en Lanzarote, Fuerteventura y El Hierro, tierras que anexionaros con cierta facilidad a Castilla. Fernán Peraza hizo lo propio con La Gomera. Tenerife es la última isla que se conquista, ya para los Reyes Católicos. Así pues, los apellidos como Valderrama tienen historia y heráldica en Canarias. A lo largo del tiempo, Canarias ha estado unida a América como paso obligado de las naves hacia el nuevo continente. Los canarios participaron activamente, como colonos, en el nacimiento de naciones y ciudades. Fueron familias isleñas quienes fundaron las ciudades de Montevideo y de San Antonio de Texas - en la lista de defensores del Álamo abundan los apellidos canarios; así pues, muchos apellidos, como es posible que sea el apellido Valderrama pasaron a América. Es interesante buscar el apellido Valderrama en América.

* El apellido Valderrama figura en la lista de apellidos de Gabinete Heráldico por lo que su historia completa y escudo o escudos heráldicos pueden ser conocidos en su página web: http://www.heraldico.com

La heraldica del apellido Valderrama así como su historia está a su disposición aquí: Heraldica, historia, origen y escudo del apellido Valderrama
Origen

Noble linaje que tuvo en la antigüedad su palacio y casa solar en las montañas de Burgos, en un pueblo llamado Valderrama, situado entre Frías y Cubilla, del cual tomó su nombre, y al que hoy se conoce por villa de Valderrama. Desde este lugar se extendió por varias comarcas de España y muy principalmente por Andalucía y América.

Filiación .

1.0 : Fernando Ortíz de Valderrama, nace en Alcántara, España, por 1560, 1° matrimonio con Ana de Baeza Torquemada y Rojas, nacida allí, y 2° matrimonio con Ana de Castro.

Capitán español, fue vecino de Colchagua, y en 1609 fue Regidor de la ciudad de Concepción.

2.0 : Miguel Sánchez Valderrama, nace en Colchagua, Chile por 1602, matrimonio allí con Elena Díaz.

Fue vecino de la villa de La Estrella en Rapel, por 1640, poseedor de tierras allí.

De su matrimonio con Elena Díaz, registramos 4 hijos:

Miguel Valderrama

Andrés Valderrama

José Valderrama

Juana Valderrama



APELLIDOS IBEROEUSKERICOS



Por: Francisco Berlanga García



Normalmente se confunden los apellidos euskéricos con apellidos vascos. Apellidos vascos son apellidos que abundan en Vascongadas, y que hace unos 150 años por ejemplo, en su mayoría eran euskérlcos. Apellidos euskérlcos son aquellos apellidos formados por palabras. del Idioma euskera. Estos apellidos están por toda España. A veces muy camuflados.



En España llevamos más de 2.000 años de antiiberismo, con una adoración a lo latino casi enfermiza, por ello resulta muy difícil comunicarnos con otras personas, especialmente de mente latina, cuando hablamos de lo ibérico o de lo euskérico, o como en este caso de apellidos lbero euskérlcos. Lo de ibero es porque estos apellidos se dan en la península Ibérica, y lo de euskérlcos, porque el idioma en que estos apellidos tienen sentido o signifi­cado es en el Idioma euskera.



Una vez fuimos a San Millán de la Cogolla, y leímos en un libro que se desconocía el significado de la palabra Rioja. Por otra parte Río Oja es un río de esta comarca a la que da nombre.



A nosotros nos resultó muy fácil deducir el significado de Rioja, o mejor Rio Oja y creemos que lo puede resolver cualquier niño de la escuela si su mente no esta deformada por falsas ideas que toma como ciertas y seguras, la dificultad la hemos creado nosotros con la afición a los mitos. Así en el mundo del significado de las palabras fue un mito San Isidoro de Sevilla. En tiempos modernos el mito fue Menéndez Pidal y recientemente lo fueron Tovar y Michelena entre otros. Como tales mitos que son, resultan infalibles, por lo tanto hay que acatar lo que dijeron. Así dijeron que los valencianos y por ahí eran iberos, que los gallegos eran celtas (San Isidoro pensaba eran de origen griego), los asturianos Iigures, unos andaluces eran tartesos, otros andaluces, portu­gueses, extremeños y demás quedaron descolocados. Otros eran celtíberos, los catalanes fenicios o griegos, los vascos llegaron en una nube de nadie sabe donde. Pero sé habla dos cosas claras: ni los vascos son Iberos, ni el idloma euskera es Ibero.



Nosotros, que no sabemos ni de euskera ni de latín, ni de estas cosas no entendemos nada de este lío, pero como buen ibero que somos, tenemos fe ciega en nuestros mitos y en su sabiduría. Si ellos dicen que el idioma euskera no es ibero y que los vascos no son iberos, pues no son iberos. SI nosotros no entendemos nada de esta mezcla extraña es por nuestra ignorancia; además, sin saber latín no tenemos derecho a pensar.



Con este lío estaba nuestro cerebro, cuando cayó en nuestras manos un papel que escribió un científico alemán, se llamaba algo así como Heisenberg. Fue premio nobel de Física. En aquel papel leímos lo siguiente: cuando leas o escuches algo que no entiendas puede ser por una de estas dos cosas: a} “que sea mentira “o b} “que la persona que lo cuenta no lo entienda”.



Esto echó por tierra todo nuestro andamiaje sobre los mitos. Es decir: fuera la infabilidad de los mitos aunque sean muy sabios



Desde entonces hemos tomado como un principio básico que la verdad siempre es sencilla. Fue por esto por lo que compramos un diccionario de Azkue, pues resultaba sencillo entender que era un gran trabajo y además honrado.

En él leímos que en euskera para decir frío se usa la palabra otz y para el frío la palabra otza. Si bien como en lenguaje romance no está la grafía tz. sonido parecido al de ch. frío se habla escrito: oz, oiz, hoz, holz, fos, foz, folz, ox, jos, joz y el frío se había escrito: osa, oza, ozza, ocha, oja, oya, olla, uecha, huecha. entre otras formas. (el lector deberá recordar que estos detalles están escritos).



De esta manera tan sencilla Rio Oja o Rio Otza significa El Rlo Frlo. Resultado por otra parte muy correcto para dar nombre a un río, pues hay lugares que en romance se llaman Río Frío y El Río Frío.



Si no fuera pedir demasiado al lector le diríamos que en palabras euskéricas que empiezan por I , como lbar-vega. lbai o Ibei-río, lturri-fuente, en composición, palabras un poco largas, suelen perder la I inicial. Así Barosa. pueblo de La Coruña, significa La Vega Fría. El apellido euskérlco Baroja también significa La Vega Fría. Conocemos el pueblo llamado Baroja en la provincia de Alava y está en una vega.



En la provincia de León, sobre el año 881. Ranulfo habló con Ordoño l en el valle del rlvo Ozza. Esto está escrito en latín, luego el río leonés se llamaba Río Ozza, El Río Frío.



¡Si! el científico alemán tenía razón la verdad siempre es sencilla!.



Estimado lector, cuando leas esto sigue el consejo y desconfía y no estimes lo que no entiendes, pues será mentira o quien te lo cuenta no lo entiende.



No demostramos el significado de los apellidos que vamos a enumerar a continuación. Únicamente lo haremos de algunos apellidos corrientes como García o Aguirre, por ejemplo. Los apellidos que vamos a traducir al castellano son palabras sacadas de nuestro original CULTURA IBEROEUSKERIKA, que es donde intentamos dar explicación a estas cuestiones. Este original está sin publicar, pues nuestra economía no lo permite. A los organismos oficiales de Madrid cuando oyen la palabra euskera les da un telele. Si es académico la cosa es incluso grave. A los vascos también les da el telele, si bien es por la palabra España. AIgún académico, nos han dicho, que hasta se ha puesto verzoso, si bien pensamos que querrán decir verdoso.







La mayoría de estos apellidos los hemos tomado de las guías telefónicas de Vizcaya y de Cantabria. Otros apellidos los hemos oído en la radio o televisión o leído en la prensa. No mencionamos ni los apellidos romances ni los apellidos euskéricos, que su solución es inmediata. Si lo hacemos con algunos apellidos euskéricos que pensamos no han sido correctamente interpretados, como ocurre con el apellido Aguirre.

apellido escalante




ESCALANTE:

Escribe Lope García de Salazar en sus "Linajes de las Montañas", folio 79, que tuvo su principio este apellido en las paredes de la villa de Escalante (perteneciente al partido judicial de Santoña (Cantabria), derribadas, antes de su segunda población, por el Almirante Diego Gutiérrez de Ceballos, Ricohombre de Castilla y varón ilustre de la casa de Ceballos.

Pero en contra de esa afirmación del ilustre tratadista mencionado, existen otras noticias que demuestran mayor antigüedad en el origen del linaje que nos ocupa.

El referido D. Diego Gutiérrez de Ceballos, Almirante Mayor de Castilla, vivió desde fines del siglo XIII hasta el 8 de Abril de 1330, en que falleció, y ya, en documentos del año 1194, se hace memoria de Andrés Gutiérrez de Escalante, que asistía al Mayordomo Mayor D. Rodrigo Gutiérrez, Señor de la casa de Ceballos, y por los de 1200 era Comendador de Benavente Ruy López de Escalante, como refiere Rades de Andrade, y su Crónica de la Orden de Calatrava.

Existía, pues, el apellido y casa de Escalante con cerca de un siglo de anterioridad a la época en que floreció el Almirante Mayor de Castilla D. Diego Gutiérrez de Ceballos, y el error que señala este Ricohombre el origen del linaje que estudiamos, debió nacer de haber sido Señores del Valle de Escalante y de parte de la villa de Escalante, dos ascendientes directos del repetido Almirante y de haberse apellidado Escalante los sucesores de uno de dichos ascendientes, como a continuación explicaremos.

Ruy González de Ceballos, Señor de la casa de Ceballos y del Valle de Escalante, casó con Dña. Teresa González de Girón, en la que procreó estos hijos:
1º.- Gonzalo Ruiz de Ceballos, progenitor de la casa de Cisneros.
2º.- Diego González de Ceballos (abuelo del Almirante D. Diego Gutiérrez de Ceballos), que heredó de la casa de Ceballos y fue Señor del Valle de Escalante, y
3º.- Gutierre González de Ceballos (tío abuelo del repetido Almirante), que fue uno de los árbitros del Rey D. Alfonso "El Sabio" en la Corte de Burgos en 1271 y tuvo en tenencia a Santander. Procreó en su matrimonio a Rodrigo de Escalante, padre de Sancho Ruiz de Escalante, Señor de parte de la villa de Escalante y Camarero Mayor del Rey D. Fernando IV "El Emplazado". Este Sancho fue muerto alevosamente en Medina del Campo en 1306 y sus hijos vendieron la parte que tenían en la villa de Escalante a su primo el Almirante Mayor de Castilla D. Diego Gutiérrez de Ceballos..

Ahora bien. ¿Porque se apellidaron Escalante, abandonando el de Ceballos, ese hijo y ese nieto de Gutierre González de Ceballos?. Porque parece que este casó con la Señora de la casa del apellido de Escalante, en la villa de este nombre, en respeto de lo cual tomaron sus sucesores ese apellido. Así lo estiman ilustres tratadistas, pero al mismo tiempo apuntan que acaso se apellidaran Escalante por poseer en Señorío parte de la villa de Escalante, sin que por ello tuviesen parentesco ni relación con la verdadera familia del apellido Escalante, con solar en esta villa y mas antigua que esos Ceballos así apellidados.

Resulta, pues, que el primitivo y verdadero linaje de Escalante (independiente del de Ceballos, aunque entroncara con este por el supuesto matrimonio aludido) toman su nombre de la villa mencionada, en la que tuvo su origen y solar.

Corrobora esto, la afirmación de otros autores de que Juan Gutiérrez de Escalante, Armador del Rey, es el mas antiguo de este linaje de quién se tiene noticia, al cual sucedió Ruy Gutiérrez de Escalante, también Armador del Rey y Merino de Castilla, que tuvo varios hijos, pero todos murieron antes que él, sin dejar descendencia, " por lo que quedó el mando de esta familia en hombres comunes de su linaje, pero no de los de su linaje", según algún autor escribe.

Del primitivo solar de la villa de Escalante, dimanó la rama que fundó nueva casa en Laredo (Cantabria).

Otra casa de Escalante hubo en el Concejo de Riva de Deva, en las Asturias de Santillana (Cantabria).

También se extendió el apellido por Castilla, Aragón, Andalucía y América.

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Del primitivo solar del lugar de Escalante fue:

I.- Pedro de Escalante, valeroso caballero, a quién la Crónica del Rey D. Juan II menciona. Contrajo matrimonio con Dña. María de Escobedo, y fueron padres de:
II.- Ruy Gutiérrez de Escalante, vecino de Escalante, que sucedió en la casa de sus padres y casó con Dña. Isabel del Castillo, en la que procreo a:
III.- El Licenciado Ruy Gutiérrez de Escalante, vecino de Alfaro y después de la villa de Azagra, que fue Corregidor y Alcalde de la ciudad de Antequera, y se unió en matrimonio con Dña. Sancha de Muro, naciendo de este enlace:
1º.- Eufrasia de Escalante y Muro.
2º.- Ruy Gutiérrez de Escalante y Muro, y
3º.- Fernando de Escalante y Muro. Todos vecinos de la ciudad de Ronda.

De esta misma rama fue Martín de Escalante, vecino de Bailén y padre de Antonio de Escalante y Navarrete, Veinticuatro de Baeza, y de Maria de Escalante, mujer de Francisco Salido de Rivero, vecino de Úbeda. Con sucesión.

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De la casa del Concejo de Riva de Deva, en las Asturias de Santillana (Asturias y Cantabria), procedió:

I.- Álvaro Escalante de Columbres, natural de dicho Concejo, que casó con Dña. Catalina Osorio, natural de Sevilla, y fueron padres de:
II.- El Capitán Juan Escalante de Columbres, natural de Sevilla, esposo de Dña. María de Guevara, natural del Cuzco (Perú), y ambos padres de:
III.- Manuel de Escalante y Guevara de Mendoza, natural de Lima, del Concejo de Su Majestad y su Fiscal en la Real Audiencia de Santa Fe, del Nuevo Reino de Granada, y mas tarde de la de Méjico, y Caballero de la Orden de Santiago, en la que ingreso el 27 de Enero de 1657. En su esposa Dña. Ana Maria de Lainez Clergue, natural de Madrid, tuvo a:
IV.- Juan de Escalante y Mendoza Lainez, natural de Santa Fe, en el nuevo Reino de Granada, del Concejo de Su Majestad, su Oidor en la Real Audiencia de Nueva España y del mismo hábito de Santiago, que vistió el 17 de julio de 1696.

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Pedro Alonso de Escalante, Doncel y Trinchante del Rey D. Fernando I de Aragón y Alcaide de Ureña, casó con Dña. Leonor Núñez Cabeza de Vaca, y tuvieron por hija a Dña. María de Escalante Cabeza de Vaca, Señora de Villanueva de Valdegana, casada con Alonso Portocarrero, con sucesión.

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El Capitán Toribio de Escalante, ganó ejecutoria de hidalguía en la Real Chancillería de Valladolid el 2 de Agosto de 1586, refrendada por el Escribano de Cámara Diego de la Torre. Este mismo caballero hizo testamento en Sevilla, ante Gaspar de León, el 12 de Septiembre de 1601, dejando instituído mayorazgo de sus bienes.

En la misma Chancillería de Valladolid, probaron su hidalguía en los siglos XVI, XVII y XVIII, muchos Escalantes originarios de la Montaña de Cantabria y avecindados en diversos pueblos de Castilla la Vieja.

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En Rionegro, del departamento de Antioquía, en la hoy República de Colombia, vivió José Prudencio de Escalante, que casó con Dña. María Antonia de Restrepo (hija de Alonsito de Restrepo y de Dña. Manuela de Echeverriz), y tuvieron estos hijos: Aldona, esposa de Joaquín Bernal; Salustiana, mujer de José Cambas; Roque, casado con Dña. Dionisia Londoño; Antonia, que contrajo matrimonio con Salvador Estrada; Faustina, que casó con Nepomuceno Escobar; Severo, marido de Dña. Damiana Campuzano, y Rosalía, mujer de Manuel Sanín. Falleció José Prudencio de Escalante, en Rionegro, el 23 de Junio de 1811.




ARMAS:

Estas son las armas con que los Escalante sustituyeron las primitivas. Están, además, consideradas como las mas generalizadas y propias del linaje y su verdadera organización es esta: En campo de oro, un león rampante de gules, y bordura de azur, con cuatro flores de lis de plata en cruz. Asi se describen en el expediente de pruebas de nobleza del Caballero de Calatrava, Francisco de Santelices y Escalante, hermano de Juan de Santelices y Escalante, que fue Caballero de Alcántara, en cuyo expediente se dice que las armas de la familia de Escalante, en la capilla de la Concepción, de la parroquia de Laredo, eran: "Un león en campo amarillo y cuatro flores de lis en cruz".



Escalante


Definición de Escalante
De origen español.
Otro Significado de Escalante
tuvo su principio este apellido en las paredes de la villa de Escalante (perteneciente al partido judicial de Santoña (Cantabria), derribadas, antes de su segunda población, por el Almirante Diego Gutiérrez de Ceballos, Ricohombre de Castilla y varón ilustre de la casa de Ceballos.
Existía, pues, el apellido y casa de Escalante con cerca de un siglo de anterioridad a la época en que floreció el Almirante Mayor de Castilla D. Diego Gutiérrez de Ceballos, y el error que señala este Ricohombre el origen del linaje que estudiamos, debió nacer de haber sido Señores del Valle de Escalante y de parte de la villa de Escalante, dos ascendientes directos del repetido Almirante y de haberse apellidado Escalante los sucesores de uno de dichos ascendientes
Otro Significado de Escalante
tuvo su principio este apellido en las paredes de la villa de Escalante (perteneciente al partido judicial de Santoña (Cantabria), derribadas, antes de su segunda población, por el Almirante Diego Gutiérrez de Ceballos, Ricohombre de Castilla y varón ilustre de la casa de Ceballos.
Existía, pues, el apellido y casa de Escalante con cerca de un siglo de anterioridad a la época en que floreció el Almirante Mayor de Castilla D. Diego Gutiérrez de Ceballos, y el error que señala este Ricohombre el origen del linaje que estudiamos, debió nacer de haber sido Señores del Valle de Escalante y de parte de la villa de Escalante, dos ascendientes directos del repetido Almirante y de haberse apellidado Escalante los sucesores de uno de dichos ascendientes
Otro Significado de Escalante
El origen del apellido Escalante en Costa Rica, se remonta a 1840, cuando 2 hermanos viajaron de polizones en barco a America. 1 de Ellos Salomon Villaverde adoptó el apellido de la familia que lo creo en Costa Rica, el Escalante estudia agrimensura en la Primera Universidad de Costa Rica(Santo Tomas), fue gobernador de la provincia de San Jose, Alcalde y tuvo muchos cargos diplomaticos.
Tuve la suerte de conocerle el propio dia de su muerte en 1961.
El otro hermanos segun conocemos radicó en el Salvador y Mexico donde dejó amplia descendencia.
Su nieto
Orlando Escalante Cabezas
Otro Significado de Escalante
A fines del Siglo XIX, nació y anduvo por Catamarca (Argentina) Don Pablo Escalante, se casó con Justa Lobo y tuvo cinco hijos. El menor Julio César Escalante, nacido en 1924, se casó con María Moretto, en 1947, tuvieron tres hijos, el mayor, también Julio César Escalante soy yo, nacido en 1948, casado con Adriana Giannoni en 1972, en Buenos Aires, con la que tuve seis hijos, y hasta ahora se suman siete nietos. De ser posible les seguiré agregando más datos de este familión de Escalantes. Abrazos