jueves, 24 de febrero de 2011

La guardia de amazonas de Muammar Gadafi. Amazonas, Peru.













Elnuevosol
La guardia de amazonas vírgenes que se ocupa de la seguridad personal de Gadafi
24 Feb, 2011 04:591 comentario
7 Facts About Gadaffi’s Beautiful Virgin Killing Machines


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Muammar Gadaffi uses a staff of hot female bodyguards called the 'Amazonian Guard' for protection. Gadaffi is basically a real-life James Bond villain.
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1. They are all virgins and take a vow of chastity when becoming official bodyguards.


2. Gaddafi believes it is empowering for women to be his bodyguards. He says, “Women should be trained for combat, so that they do not become easy prey for their enemies.”


3. They are all trained killers and hand-picked by Gaddafi himself.


4. The girls wear lipstick, jewellery, polished nails, and even high heels.


5. All of his girls are said to swear an oath that they will give their lives for him and it is claimed they never leave his side, night or day.


6. In 1998 one of them was killed and seven others wounded when Islamic fundamentalists in Libya ambushed the Colonel's motorcade. The dead bodyguard, rumoured to be his favourite, threw herself across Gaddafi's body to stop the bullets.


7. Gaddafi makes the final selection and, despite his insistence that his guards are chaste, rumours abound that he demands their sexual favours.

http://www.buzzfeed.com/mjs538/facts-about-muammar-gaddafis-beautiful-virgin-kil
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un comentario al artículo
Fernando Gonzales-Vigil
24 Feb, 2011 05:44

Interesante el uso de mujeres, me hace acordar a Leto II, un personaje ficticio de la saga "Dunas". Aqui se explica el porque debian ser mujeres:

"As Leto remarks in God Emperor of Dune, the notion of an entirely-female army springs from the notion that a male army is ultimately self-destructive in peacetime, turning the violence normally directed towards an enemy on the civilian population through rape, murder and a tendency towards political anarchy moderated only by military force. Women, however, serve society in the role of wife and mother, and serve to nurture that society - as such, when turned to war, they would serve because doing so serves that society (or, in acts of zealotry, the God Emperor), while in peace, they returned to their natural roles as wives and mothers".

Sin embargo, el que sean virgenes y castas me parece que causa un efecto distinto, control y devoción absoluta hacia su hombre, su lider, Gadafi. Tonto no es, por algo lleva tanto en el poder


comentario personal:

En las últimas décadas del siglo XX y ahora mismo en el siglo XXI a surgido en los países occidentales una revolución conceptual acerca de la diferencia sexual, con el término indeterminado de género e igualdad de género. En substancia, algunos intelectuales y políticos han intentado hacer concreta y compartida la afirmación del famoso libro de Simone de Beauvoir, El segundo sexo: «Mujer no se nace, se hace». Frase con la que estoy plenamente de acuerdo y es valida también para los varones. parafraseando puedo decir: "soldado no se nace, se hace" por lo gadafi y sobre todo el estado soberano de ISRAEL tiene soldados tanto hombres como mujeres y ha sido el único país del mundo que ha tenido a mujeres como soldados en la guerra en múltiples ocasiones durante el siglo XX empezando por La guerra árabe-israelí de 1948, también conocida por los israelíes como Guerra de la Independencia (hebreo: מלחמת העצמאות) o Guerra de Liberación (hebreo: מלחמת השחרור; donde (copiado de wikipedia)

Fuerzas del Yishuv

En noviembre de 1947, la Haganá contaba con una fuerza móvil, Hish, compuesta por 20.000 soldados y 10.000 reservistas (con edades comprendidas entre los 18 y 25 años) y una unidad de élite, Palmaj, compuesta por 2100 soldados y 1000 reservistas. Todas estas unidades estaban respaldadas por una fuerza de guardia (Heil Mishmar) compuesta por hombres y mujeres de más de 25 años. Así las fuerzas del yishuv ascendían a cerca 35.000 soldados: de 15.000 a 18.000 soldados de la Haganá más la fuerza de guardia, unos 20.000. Los otros dos grupos clandestinos, Irgún y Lehi, contaban con 2000 y 500 miembros respectivamente. Cabría añadir, además, a aquellos soldados que lucharon en el ejército británico en la Segunda Guerra Mundial y que no sirvieron en ninguna de las milicias sionistas clandestinas, pero que prestaron apoyo logístico y experiencia durante la guerra.

Para septiembre de 1947, la Haganá poseía 10.489 rifles, 3500 pistolas y 760 morteros aproximadamente, más las adquiridas del enemigo durante los primeros meses de hostilidades. Además, entre octubre de 1947 y julio de 1948, el Yishuv fabricó 3 millones de balas, 150.000 granadas, 16.000 pistolas y 210 morteros. Se calcula que antes de que llegaran armas de Checoslovaquia como parte de la Operación Balak, solo uno de cada tres soldados estaba armado, excepto en el Palmaj que eran dos de cada tres. Hay que añadir que, inicialmente, la Haganá no contaba con artillería, vehículos armados, armas anti-tanques o anti-aéreas.

(termina cita de wikipedia)
Por esto es uqe felicito a cualquier gobierno que tenga soladasos mujeres en sus tropas y mandos, ademas merecen especial atencion y honores las mujeres de israel que durante su servicio militar entran en combate casi a diario al menos en la forntera con Libano.
Lo de gadafi es anecdótico, Israel da el ejemplo ojala lo siga Peru.

jueves, 13 de enero de 2011

por una cabeza

BY A HEAD: A beautiful tango that tells us, with disdain and pride, about the life of a loner. A man trapped between two fires: his passion for race horses and an excessive attraction towards a beautiful and evil woman who lies to him and rejects him. The turf is a metaphor where everything is included: hopes, bets, falls and misfortune, both in races and in love.
Por una cabeza
de un noble potrillo
que justo en la raya
afloja al llegar,
y que al regresar
parece decir:
No olvidés, hermano,
vos sabés, no hay que jugar.
Por una cabeza,
metejón de un día
de aquella coqueta
y burlona mujer,
que al jurar sonriendo
el amor que está mintiendo,
quema en una hoguera
todo mi querer.

Por una cabeza,
todas las locuras.
Su boca que besa,
borra la tristeza,
calma la amargura.
Por una cabeza,
si ella me olvida
qué importa perderme
mil veces la vida,
para qué vivir.

Cuántos desengaños,
por una cabeza.
Yo jugué mil veces,
no vuelvo a insistir.
Pero si un mirar
me hiere al pasar,
sus labios de fuego
otra vez quiero besar.
Basta de carreras,
se acabó la timba.
¡Un final reñido
ya no vuelvo a ver!
Pero si algún pingo
llega a ser fija el domingo,
yo me juego entero.
¡Qué le voy a hacer..!

adios muchachos

A man about 50/60 years old, is seriously ill and is saying goodbye to his group of friends (“barra de amigos”). All the song is recalling the good times gone-by. He especially remembers his mother (“santa viejita”) and his little fianceé, both dead and whom he misses without finding comfort. It is, definitively, a sad quite melancholic goodbye.
Adiós, muchachos, compañeros de mi vida,
barra querida de aquellos tiempos.
Me toca a mí hoy emprender la retirada,
debo alejarme de mi buena muchachada.
Adiós, muchachos. Ya me voy y me resigno...
Contra el destino nadie la talla...
Se terminaron para mí todas las farras,
mi cuerpo enfermo no resiste más...

Acuden a mi mente
recuerdos de otros tiempos,
de los bellos momentos
que antaño disfruté
cerquita de mi madre,
santa viejita,
y de mi noviecita
que tanto idolatré...
¿Se acuerdan que era hermosa,
más bella que una diosa
y que ebrio yo de amor,
le di mi corazón,
mas el Señor, celoso
de sus encantos,
hundiéndome en el llanto
me la llevó?

Es Dios el juez supremo.
No hay quien se le resista.
Ya estoy acostumbrado
su ley a respetar,
pues mi vida deshizo
con sus mandatos
al robarme a mi madre
y a mi novia también.
Dos lágrimas sinceras
derramo en mi partida
por la barra querida
que nunca me olvidó
y al darles, mis amigos,
mi adiós postrero,
les doy con toda mi alma
mi bendición...

Dia negro: Control constitucional frena las tendencias monarquicas en Peru, Enero 2011.

Pesimas noticias para el principado de Santa Maria del Apu Picol, sin embargo la cancilleria marista afirma que declaraciones son politicas y no afectan la vida institucional del principado.

Control constitucional frena las tendencias monarquicas.

Nadie puede sentirse libre del control, enfatiza presidente García

Participó en inicio del Año Jurisdiccional Constitucional


Énfasis. El TC es un organismo fundamental para la vida democrática, resaltó el presidente Alan García.
El concepto de control constitucional es fundamental para evitar el retorno de tendencias monárquicas que se mantienen latentes en nuestra vida republicana, sostuvo ayer el presidente Alan García, al afirmar que la peor de esas monarquías es la partidocrática porque conduce al desorden.

El Jefe del Estado hizo esta precisión en su discurso de orden en la ceremonia con que el Tribunal Constitucional (TC) inició el Año Jurisdiccional Constitucional 2011. Allí, destacó la trascendencia de esta institución para nuestra vida democrática.
Explicó que al inicio de nuestra vida republicana hubo tendencias monárquicas altruistas y de buena fe, como las hubo democrático-republicanas modernizantes y de buen contenido moral, y aunque triunfó la tesis republicana, eso no significó que hubiera terminado la tendencia monárquica.
En su reflexión, agregó que, más aún, cuando las formas democráticas o republicanas son solo el instrumento de nuevos monarcas, el sistema se constituye en una monarquía republicana, siendo el nuevo monarca no solo el Presidente sino también puede serlo el Parlamento y, a veces, el Poder Judicial, cuando pasa más allá de las instituciones. "Frente a ello, fue fundamental el concepto del control constitucional."

Satisfacción personal
Afirmó igualmente que si la vida es un andar y retroceder y una lucha continua, solo los ilusos pueden pensar que se han alcanzado para siempre posiciones irreversibles y por eso, nuevamente, esta lucha continua del concepto de control es una adquisición moderna y fundamental.
En tal sentido, Alan García expresó su satisfacción por haber participado y contribuido con su firma a la creación de este tribunal, por medio de la Asamblea Constituyente de 1978.
“Me satisface ver que nuestra democracia se consolida con ese concepto. Todos estamos sujetos a control, nadie puede sentirse libre del control porque vuelve la tendencia monárquica, y lo que es peor aún que la monarquía, vuelve la tendencia dictatorial”, manifestó.

Ceremonia y juramento
El presidente Alan García participó en el acto de apertura del Año Jurisdiccional Constitucional en la sede del TC. Allí, prestaron el juramento de estilo el presidente de esta entidad, Carlos Mesía Ramírez; el vicepresidente, Ernesto Álvarez Miranda, y el director del Centro de Estudios Constitucionales del TC, Gerardo Eto Cruz.
La ceremonia también fue oportunidad para que el TC entregara la Medalla de Honor José Faustino Sánchez Carrión al jurista Domingo García Belaunde, por su destacada labor en los ámbitos profesional y académico, así como por la defensa y difusión de los principios y valores del constitucionalismo peruano.

Sesión de Consejo
1 El jefe del Estado, Alan García Pérez, preside hoy la sesión del Consejo de Ministros Nº 287.

2 Asistirán la alcaldesa de Barranco, Jessica Vargas, y el presidente regional de Ayacucho, Wilfredo Oscorima.

3 A las 08:30 horas, el Presidente promulga la ley que declara de necesidad pública la obra de restauración y rehabilitación del entorno de la Plaza de Acho.

Libro Guinness
El Guinness World Records reconoció al presidente de la República, Alan García Pérez, su apoyo a la construcción del “Gasoducto más alto del mundo”, que cruza los Andes peruanos.

En el reconocimiento, otorgado mediante un certificado, se destaca que el gasoducto transporta el gas natural licuado desde Chiquintirca, en Ayacucho, y llega hasta la costa, en Pampa Melchorita.

La verificación contó con la presencia del juez de Guinness Carlos Martínez Nogues, quien acudió hasta el kilómetro 161, el más alto por donde cruza el gasoducto, en Huancavelica, a 4,900.53 metros sobre el nivel del mar.

El ducto de gas tiene una extensión de 408 kilómetros; atraviesa 100 kilómetros de desierto costero llano y 308 kilómetros de la cordillera. Aproximadamente, 200 kilómetros del gasoducto están instalados a más de 4,000 metros de altura.

Incluso, la maquinaria y equipos también han sido puestos a prueba, pues han trabajado bajo extremas condiciones climáticas, con temperaturas inferiores al nivel de congelación y con nieve.

En su trayecto, el gasoducto cruza los Andes peruanos para llegar a Pampa Melchorita, al sur de Lima, donde existe una planta de licuefacción, la primera en América Latina. Sus operaciones comenzaron en junio de 2010.

domingo, 2 de enero de 2011

significado de prrrum en la cancion de Cosculluela. 2011

se refiere a la onomatopeya de un flato y se puede traducir como "miedo" de modo que se puede traducir asi: dice prrrum, se hace pedo, se escapa por que tiene miedo.


jve

prrrum lyrics:

Mami yo te he visto
tu llegas a la disco junto a él
yo no me resisto tu bailas y la disco se quiere romper

Mami yo te robo ooo...
y no pasa na
tu novio es un boboooo...
el no va a hacer na

prrrum
si la pillo por la calle dice prrrum
si la pillo por la disco dice prrrum
si la pillo por el area dice prrrum
prrrum prrrum prrrum prrrum (bis) (2)
el jefe de la tribu desde que nos subieron el ivo
el novio tuyo esta comprando reebok
no se pique pique!
es dracula huay el de los tickets
pero en mi girlygirl baby asi es que es!

te quiero en un frasco
pideme que yo te complasco
dicen que estoy loco del casco
loco loco crazy exploto las tarjetas en macy´s
tengo la tomzon como Dick tracy
pal gato tuyo!!!

Rapa pa pa pa pai (papau)
no se ponga bruto
tu sabes como brego
tu sabes que no juego nanau (bis)

prrrum
si la pillo por la calle dice prrrum
si la pillo por la disco dice prrrum
si la pillo por el area dice prrrum
prrrum prrrum prrrum prrrum (bis)

estan frontiando con las converse
el guanabito pero sigo under
duro en la calle sin darle a los dumbers
mi nombre si que pesa
yo soy el princi y tu la princesa
y el gato tuyo a pata lo enderesa
le metemos bueno y sano
mami te lo pillo estrechando
ni el party se levanta tan temprano
tu sabes como soy contigo asi que suave conmigo
mami se pone bruto la saco y te lo fumigo uaauu.

Rapa pa pa pa pai (papau)
no se ponga bruto
tu sabes como brego
tu sabes que no juego nanau (bis)

prrrum
si lo pillo por la calle dice prrrum
si lo pillo por la disco dice prrrum
si lo pillo por el area dice prrrum
prrrum prrrum prrrum prrrum (bis)

is the rottweilla.inc baby
jhon jaime
el cerebro
el mueca
dj blas
el artesano
ecko
la verdadera y unica alma secreta
lele a mi no me escriben las canciones eso es ustedes
"es el leon blanco bebe"
tu sabes que nosotros somos los mejores
you know me
el princi

COFOPRI DEBERÍA SER APOLÍTICA Dr. Francisco Avendaño

COFOPRI DEBERÍA SER APOLÍTICA
| |
Dr. Francisco Avendaño

Estudio Jorge Avendaño Forsyth & Arbe Abogados

1. ¿Cuál es su opinión respecto al Caso Cofopri, difundido últimamente por los medios de comunicación?

La función principal del Organismo de Formalización de la Propiedad Informa (Cofopri) es sanear y otorgar títulos de propiedad, desde ese punto de vista está bien porque el suelo es un problema serio en el Perú, yo lo denomino el “riesgo suelo”, quien quiera poner algo encima del suelo pasa por determinada requisas en suelo.

Hace muchos años se creó Cofopri para sanear y otorgar títulos de propiedad en pueblos jóvenes básicamente en asentamientos humanos, dedicada a áreas urbanas; para el área rustica se creó el Proyecto Especial de Titulación de Tierras y Catastro Rural (PETT).

Cofopri reduce el riesgo suelo y hace que la gente tenga títulos de propiedad intercambiables en el mercado. Ahora, Cofopri ha asumido las funciones del PETT con lo que se encarga de todo el territorio nacional, tanto de las áreas urbanas como de las áreas rústicas, por ello, se ha convertido en un monstruo de gigantes en el Perú, tiene a su cargo muchas propiedades.

En el caso de Chilca la noticia está mal enfocada, el problema no es que Cofopri haya adjudicado un terreno de 30 hectáreas a un precio barato sino que no ha aplicado la debida normatividad. El Decreto Legislativo 1089 es un régimen transitorio para titular predios habilitados, sin embargo, el terreno de Chilca no es un terreno habilitado, es un terreno eriazo, por lo tanto, se aplicaba otro régimen de Estado.

El terreno estaba a nombre de la Superintendencia de Bienes Nacionales (SBN), Cofopri manda un oficio a los Registros y hace que el terreno se transfiera a nombre de los Registros Públicos, la SBN dice que el terreno no se rige por esa norma sino con otro régimen legal porque no es un terreno habilitado, porque es un terreno de playa, Cofopri no contesto y nadie se lo adjudico a Oswaldo Chauca Navarro, quien no cumplía los requisitos de la norma. Se ha utilizado una legislación equivocada, no aplicable a este predio para sacarlo del ámbito, se lo han robado literalmente, se lo han quitado al estado de la SBN para adjudicárselo a los privados y todo el proceso lo han adjudicado a valor de arancel, la propia norma lo dice, el valor de arancel lo establece el ministerio de vivienda, el tema central es que han aplicado mal la normatividad.

Cofopri está bien como institución, lo que falla son las personas y eso no puede ser posible.

Cofopri también declara la prescripción, tiene muchas funciones y hay mucha normatividad que regula. Aparentemente se estaría traficando con terrenos de propiedad del Estado y se estaría dando a privados.

La norma en el país está bien, lo más problemático de la institución son las personas, lo que la integran tienen que ser técnicos. Cofopri debería ser apolítica, el encargarse de sanear la propiedad en el Perú es un tema técnico físico legal.

2. ¿Considera Ud. que el caso Cofopri se dio a conocer por los roces que tuvieron Del Castillo y Quesada?

Yo no soy político, yo soy abogado. La institución se puede utilizar políticamente de dos formas: Si Cofopri hace bien su trabajo y el presidente o el ministro de vivienda que es la cabeza o el jefe de Cofopri sale y dice: he otorgado un millón de títulos de propiedad, es de uso político menos malo pero finalmente es una obra que se está haciendo pero el uso político muy malo es poner en la cabeza o en los puestos claves a políticos que no tienen conocimiento de nada, por ende, sucede lo ocurrido, trafican terrenos.

3. Si el terreno era de 840 mil 58 m2 y estaba en manos de la Superintendencia de Bienes Nacionales ¿Cómo Cofopri obtuvo los 300 mil m2 (30 hectáreas) ubicado en Chilca?

El terreno de más de 800 mil m2 está inscrito a nombre del Estado, en un distrito de terreno eriazo y el representante del estado es la SBN, en mérito del Decreto Legislativo 1089 que permitía temporal y extraordinariamente a Cofopri titular y dar títulos de propiedad respecto de terrenos habilitados al amparo de una norma. Cofopri se dirige a Registros Públicos mediante un oficio y le dice: una parte del terreno inscríbalo a mi nombre y en efecto se inscribe a nombre de Cofopri e inicia el procedimiento.

4. Cofopri inscribe a su nombre el terreno en Registro públicos valiéndose del Decreto Legislativo 1089 y del Decreto Supremo 032-2008 ¿Estos decretos facultan a Cofopri a asumir con fines de formalización la titularidad de las tierras?

Así es, exactamente, Cofopri lo inscribe a su nombre, formaliza y se lo da al poseedor que debe cumplir con una serie de requisitos.

Los decretos estipulan que Cofopri tienen esa facultad, el meollo del asunto es que el terreno no está comprendido en el Decreto 1089.

5. ¿Cuál debió ser el proceso a seguir para la formalización y titulación de predios rurales?

Hay varios supuestos, si se trata de predios habilitados, es decir, donde hay agua y hasta antes del 2004 el procedimiento es lo que establece la ley, si se trata de predisposiciones que ocupan predios campesinos, terrenos agrícolas que ocupan terrenos privados el procedimiento de formalización que se debió seguir es el de prescripción adquisitiva de dominio, según sea el caso. La SBN puede adjudicar terrenos a través de un procedimiento establecido, es una transferencia al valor de mercado tiene que haber un proyecto de inversión, todo es inscrito de los supuestos.

6. ¿Qué pena les espera a los implicados en el Caso Cofopri? ¿La pena es igual tanto para los funcionarios como para los beneficiarios?

No sé, el delito no sé, no se cual es la sanción.

7. ¿Qué pasa con el beneficiario? Aún no está comprobada su culpa ¿Se le otorga el título de propiedad?

Ya ha de estar abierto un proceso penal que va a durar mucho tiempo. Eventualmente, pueden ir presos todos los responsables y la propiedad regresa al Estado.

8. ¿Qué medidas se deben tomar para no pasar nuevamente este trago amargo, como lo es el tráfico de tierras?

Primero, Cofopri tiene que ser una institución apolítica, los funcionarios de Cofopri de arriba a abajo tienen que ser técnicos, la cabeza del Cofopri no puede ser un político, tiene que ser alguien que sepa, en todas las instituciones debe ser así, en el Poder judicial, en los Registros Públicos, en la Sunat. En segundo lugar, tiene que haber una revisión generalizada de todos sus miembros. En tercer lugar, tiene que evaluarse la posibilidad de volverse a dividir Cofopri y hacer lo que era antes, Cofopri y el PETT. También se le tiene que dotar de recursos, Cofopri en nuestros días no está cumpliendo su labor, no está trabajando como debería trabajar porque no tiene recursos, se ha utilizado como un botín para sacarle dinero pero no está haciendo lo que debería hacer que es titular predios y ese es un trabajo de técnico, jurídico, físico y legal.

Cofopri da títulos de propiedad para que sea un bien intercambiable en el mercado y para que no haya dos propietarios respecto al mismo terreno. Actualmente, Cofopri no está otorgando títulos 100% confiables

9. ¿Considera que las leyes no son tan específicas como para ser infringidas tan fácilmente? ¿Qué es lo que está mal? ¿Cuál sería la solución?

La ley siempre se infringe si uno quiere, eso depende de las personas.

Lo que está mal son, básicamente, las personas.

Y la solución es el cambio de personal, y hacer que las instituciones sean apolíticas.

10. Algo más que desee añadir a esta entrevista…

Cofopri tiene mucha normatividad, debería hacerse una simplificación y un reordenamiento de sus normas.



1 Sábado, 17 de Julio de 2010 22:06

domingo, 7 de noviembre de 2010

De la Monarquía en América, el Reino de Quito y el posterior Estado de Ecuador. Historia (XLIX). Peru.

El Otro Ecuador – El que te lo han ocultado…








De la Monarquía en América, el Reino de Quito y el posterior Estado de Ecuador. Historia (XLIX)

De la Monarquía en América, el Reino de Quito y el posterior Estado de Ecuador. *

Por Mark Van Aken **
“Las diferencias irreconciliables en cuanto a creencias políticas que separaron a republicanos y monárquicos en el período post- independentista, eran parte de un defectuoso proceso político que continúa, aún hoy, perturbando y confundiendo los esfuerzos por lograr un gobierno republicano estable en América Latina”
____________
El tema del monarquismo en la América Latina del siglo XIX ha atraído poco interés académico. La mayoría de los estudios sobre las nuevas naciones sudamericanas en los primeros años de independencia se han concentrado en los problemas de liderazgo, redacción de constituciones, relaciones entre la Iglesia y el Estado, federalismo frente a centralismo, militarismo, desarrollo económico y desorden fiscal. El análisis de todos éstos temas es importante e ilumina la difícil transición de América Latina del colonialismo hacia la nacionalidad, pero ignorar o dar poca importancia al gran atractivo que tenían las formas y creencias monárquicas en la región sería eliminar un factor muy importante de la ecuación política.

Quizá la relativa facilidad con que los Estados Unidos pasaron del gobierno monárquico británico al régimen republicano ha hecho que muchos latinoamericanistas norteamericanos subestimaran la importancia del monarquismo en la América Latina del siglo XIX. Cierto que los Estados Unidos vivieron tiempos difíciles como nación incipiente, especialmente durante el período de la Confederación, pero estas dificultades iniciales sirvieron más bien para estimular la tendencia hacia un gobierno central más fuerte, bajo una nueva Constitución, y no hacia una restauración de la monarquía.

También es verdad que hubo algunos que creyeron en la superioridad del sistema monárquico, durante la Guerra de la Independencia norteamericana y aún después, pero en realidad el monarquismo nunca contó con numerosos adherentes serios, varias cartas de Thomas Jefferson y algunas de sus observaciones en The Anas han dado la impresión de que el monarquismo era una fuerza amenazadora en las décadas de 1780 y 1790. Sin embargo, Jefferson exageró mucho la influencia del pensamiento realista y distorsionó los puntos de vista de sus oponentes políticos. Gordon S. Wood y otros autores han demostrado que los americanos eran “republicanos por naturaleza” y que el monarquismo sólo tenía el apoyo de un puñado de figuras públicas.

Los historiadores latinoamericanos saben bien que la experiencia política de las naciones latinoamericanas después de la independencia difiere marcadamente de la de los Estados Unidos. En América Latina los nuevos países están amenazados por dificultades mucho más graves que las que tuvieron que enfrentar los Estados Unidos. Dos de esas naciones, Brasil y México, escogieron la monarquía al principio de su independencia como el mejor régimen de gobierno para sociedades imbuidas de realismo autoritario, resultado de tres siglos de gobierno colonial. En el Brasil del siglo XIX, el gobierno efectivo de dos emperadores de la familia real portuguesa proveyó a la nación de un alto grado de estabilidad y unidad hasta casi final del siglo. El primer ensayo mexicano de monarquía fue mucho menos afortunado que el de Brasil. El inepto (Nota editorial: observación muy personal y subjetiva del autor) Agustín de Iturbide (Agustín I) sólo logró hacerse a su corona durante menos de un año, antes de ser expulsado por un levantamiento militar.

La penosa historia de los monarcas de México, primero con Iturbide y más tarde con Maximiliano, ha contribuido probablemente a la noción generalizada de que el monarquismo no merece la atención de los historiadores serios. La mayoría de los estudios sobre el realismo en México se ha centrado en episodios y personajes dramáticos, y especialmente en el fatal reinado de Maximiliano y Carlota hacia la mitad de la década de 1860. El proyecto monárquico del general Mariano Paredes, a mediados de la década de 1840, es poco conocido y quizá habría sido totalmente ignorado a no ser por el trabajo del historiador español Jaime Delgado.
El único estudio general del monarquismo mexicano es una poco conocida tesis doctoral de Frank J. Sanders, ”Propasals for Monarchy in México, 1823-1860″.

Aunque el monarquismo en Argentina fue menos importante que en México, ha recibido sorprendente atención de parte de los estudiosos. Los diversos esfuerzos realistas de Mariano Moreno, Bernardino Rivadavia y otros han sido estudiados a fondo por cierto número de historiadores, especialmente Ricardo Piccirilli, José Miguel Yrrázaval Larraín, Bartolomé Mitre, William Spencer Robertson, y Julián María Rubio. No es fácil determinar si los proponentes de la monarquía siguieron siendo importantes en Argentina entre 1834 y 1860, pero en 1861 Juan Bautista Alberdi se convirtió al monarquismo y redactó La monarquía como mejor forma de gobierno en Sud América. Sorprende que Alberdi, que tanta inspiración intelectual prestó a la Constitución liberal argentina de 1853, presentara argumentos a favor de la monarquía, pero lo hizo como respuesta a la crisis política Argentina y a la ola de pesimismo republicano que recorría gran parte de América del Sur, en un momento en que se estaban desarrollando planes para restaurar la monarquía en México y el Ecuador. El hecho de que un prominente intelectual argentino de la talla de Alberdi vacilara entre el republicanismo y el monarquismo en la década de 1860 indica que el atractivo de esta segunda forma de gobierno no se limitaba a unos pocos reaccionarios excéntricos mexicanos.

Casi todos los monárquicos latinoamericanos pensaban que les era necesario ocultar no sólo sus opiniones políticas, sino especialmente sus planes para establecer tronos en el Nuevo Mundo, indudablemente, se daban cuenta de que sus puntos de vista chocaban con las opiniones populares y de que una franca declaración de sus planes provocaría una vigorosa reacción republicana. Las ideas realistas se mantenían en privado y sólo con gran circunspección se actuaba de acuerdo con ellas. Esto se puede observar en el caso del general José de San Martín, quien apoyó propuestas monárquicas tanto en Argentina como en Perú durante la lucha por la independencia. Incluso envió agentes a Europa en busca de un príncipe para el trono que proyectaba crear en Lima y, sin embargo, mantenía una capa de secreto sobre sus ideas y sus planes. Se descubrió el secreto, pero pocos admiradores del héroe argentino de la independencia estaban preparados para admitir la evidencia decía de que éste era monárquico. Un estudio biográfico, que mereció un premio y cuyo autor es Ricardo Rojas, insistía que San Martín estaba libre del pecado de monarquismo.

No había nada de vergonzoso en ser monárquico en la América Latina de los primeros años del siglo XIX. Tres siglos de gobierno colonial habían moderado la sociedad y las instituciones gubernamentales bajo principios autoritarios y aristocráticos, notablemente diferentes de los de la sociedad anglosajona de Norteamérica. La escuela de filosofía política basada en los derechos naturales y un gobierno representativo, jugó un papel muy secundario en la experiencia y el pensamiento hispánicos. El brillante ensayo de Richard Morse en The Fouding of New Societies, compilado por Louis Hartz, subraya las diferencias entre anglosajones e hispanoamericanos. Morse señala que el colapso del estado patrimonial resultante de la independencia “requería la intervención de un fuerte liderazgo personalista”, o sea una dictadura. “Las energías de un gobierno de tal naturaleza”, continúa, “tenían que dirigirse a investir al estado común a legitimidad suprapersonal”. El énfasis gubernamental en las tradiciones culturales, el nacionalismo y el constitucionalismo puede proveer esta condición de legitimidad. Pero el gobierno personalista, según Morse, tiene serías debilidades, entre ellas la “legitimidad no transferible” y la tendencia a gobernar a base de impulsos e intimidación.
Tomando en cuenta tales problemas, era natural que líderes tan penetrantes y responsables como Simón Bolívar y sus compañeros se preocuparan de la inestabilidad política y las dificultades inherentes a la creación de nuevas repúblicas, ostensiblemente basadas en la voluntad popular. Salvador de Madariaga, en una biografía fascinante aunque excesivamente crítica de Bolívar, ha descrito detalladamente la atención dada por Bolívar y algunos de sus consejeros a las fórmulas monocráticas para emplear la palabra utilizada por Madariaga y monárquicas para resolver los problemas políticos de Hispanoamérica. Basándose en un considerable conjunto de evidencias, Madariaga concluye que Bolívar deseaba el establecimiento de una monarquía, y que animó a personas de su confianza a entablar conversaciones con diplomáticos europeos, orientadas a crear un trono sudamericano, aunque al final el Libertador se decidió por un gobierno monocrático y no monárquico, porque temía que la imposición de un gobierno realista resultara contraproducente y destruyera su reputación.

La biografía de Madariaga provocó una fuerte reacción entre los adoradores de Bolívar, en parte por la actitud negativa del autor español hacia el Libertador, pero sobre todo porque describía a Bolívar como monárquico. El historiador venezolano Caracciolo Parra-Pérez rápidamente refutó los asertos de Madariaga con un largo y meticuloso estudio, “La monarquía en Gran Colombia”, que defiende a Bolívar de toda imputación de monarquismo. El erudito ataque a la obra de Madariaga, aunque minucioso e impresionante, presenta a Bolívar como el proverbial pianista de un prostíbulo que dice ignorar lo que sucede en los cuartos de arriba. A pesar de todo, el estudio de Parra Pérez parece haber convencido a la mayoría de los bolivarianistas de que el Libertador jamás favoreció el monarquismo.
Que Bolívar anhelara o no una corona para sí mismo es menos importante que el hecho, claramente demostrado por Madariaga, de que el Libertador y muchos de sus consejeros más íntimos prestaron gran atención a la monarquía y distintas formas de autocracia (dictadura, presidencia vitalicia), como alternativas para controlar las anárquicas fuerzas políticas de Hispanoamérica. En efecto, la principal contribución de Madariaga a nuestra comprensión de lo sucedido después de la independencia es la relación que señala entre monocracia y monarquía, que explica cómo la desilusión con los resultados de gobierno republicano condujo directamente a pensar en las de restauración de la monarquía. La opción por la monocracia era meramente una solución temporal, destinada a ejercer control por medio de la represión y la intimidación. Pero la dictadura no pudo resolver el problema subyacente, señalado por Morse, de la legitimidad y la sucesión ordenada. Desde este punto de vista, la monocracia no era adecuada.

La historia de Hispanoamérica revela que los dictadores han realizado interesantes esfuerzos para resolver el dilema de la sucesión ordenada tratando de instalar dinastías nacionales. En el Paraguay, Carlos Antonio López logró que su inepto (Nota editorial: Nuevamente, esta acotación del autor es un subjetivismo demasiado craso e insultante a la gran figura del Mariscal paraguayo, figura respetabilísima en toda América y el Mundo) hijo, Francisco Solano López, le sucediera, aunque todas las esperanzas de una dinastía López se esfumaron con la Guerra de Paraguay (o la Triple Alianza), al final de la década de 1860. Otro intento de cerrar la brecha entre autocracia y monarquía fue realizado por el general Rafael Carrera, de Guatemala. En 1854 Carrera se proclamó “Presidente Perpetuo” y declaró que debían sucederle primero su esposa y luego su hijo, éste cuando llegara la mayoría de edad. Los indios de Guatemala, que lo llamaban “Hijo de Dios”, proporcionaron algo de la mística de la monarquía, lo mismo que un sacerdote católico que decía en sus sermones que el “Presidente Perpetuo” era el “Representante de Dios”.
La “presidencia perpetua” de Carrera ilustra la estrecha relación que existe entre la monocracia y monarquía. Ambas concepciones de gobierno eran atractivas para la filosofía política autoritaria y la experiencia histórica de los pueblos hispánicos. Ambas prometían restaurar el orden y mantener la jerarquía social tradicional. Pero la autocracia, que no contaba con la mística de la realeza y de la ordenación divina, no podía resolver los problemas paralelos de la legitimidad y la sucesión. La intención de Carrera de lograr el apoyo del clero para que sancionara “a divinis” la “presidencia perpetua”, en la que habría de sucederle su hijo, no tuvo más éxito que los esfuerzos de Iturbide en México. El fracaso de Carrera demostró la gran dificultad que había en convertir una dictadura en monarquía sin la mística de la realeza.

La monarquía parecía ofrecer varias ventajas sobre el gobierno dictatorial. Resolvía problemas de la legitimidad y estaba en armonía con la tradición y el sistema social jerárquico. La aceptación general de un prestigioso príncipe europeo, según los monárquicos, eliminaría la necesidad de gobernar por medio de la intimidación. Bajo un gobierno monárquico se podía permitir mayor libertad y la existencia de una oposición moderada, sin temor de que los opositores derrocaran al régimen.

Si excluimos la inverosímil elección de un descendiente de los gobernantes de los imperios indígenas del Nuevo Mundo, los monárquicos hispanoamericanos necesitaban hallar un príncipe europeo para llevar a cabo la restauración. La necesidad de apelar a la realeza europea era un dilema para los monárquicos. Por una parte, los gobiernos monárquicos europeos, con la excepción de España, no deseaban realmente proporcionar un príncipe y enredarse en los asuntos políticos internos de las naciones hispanoamericanas. Por otra parte, a los dirigentes europeos les halagaba que les pidieran ayuda, sobre todo cuando se trataba de otorgar protección contra los agresivos designios de Estados Unidos. Algunos de los planes monárquicos incluían propuestas para establecer protectorados europeos, en parte porque las crisis nacionales que estimulaban tales planes incluían la amenaza extranjera contra la nación que buscaba un príncipe europeo. Además, los realistas hispanoamericanos creían que la oferta de un protectorado podía ser un anzuelo tentador para las naciones europeas que anhelaban extender su influencia a través del mundo.

Gran Bretaña, la mayor potencia marítima de siglo, y la más atractiva candidata a auspiciadora de monarquías, declinó todas las ofertas de los realistas hispanoamericanos. Los gobernantes británicos habían decidido que los riesgos de establecer una monarquía protegida eran mayores que sus posibles beneficios. El inmiscuirse a fondo en los asuntos de una nación hispanoamericana podría afectar las relaciones comerciales con toda la región y provocar acciones retaliatorias de los Estados Unidos. Francia desconfiaba de los planes monárquicos casi tanto como Gran Bretafia, aunque Napoleón III sucumbió a una oferta mexicana, en la década de 1860, con consecuencias fatales. España no era una buena posibilidad, dada su debilidad militar y su manchada aceptación de ex-madre patria. Sin embargo, los monárquicos hicieron ofertas a España, y las autoridades españolas estaban muy dispuestas a aceptarlas. A mediados de la década de 1840, líderes tanto de México como del Ecuador consiguieron ayuda de España para establecer tronos en sus países. Ambos proyectos, uno de los cuales es el tema principal de esta obra, fracasaron rotundamente.

El mayor obstáculo para una exitosa restauración de la monarquía era el problema de cómo lograr la transición de república a su reino. La mayoría de los monárquicos evidentemente creían que sus ideas políticas no eran populares y que debían llevar a cabo sus planes en secreto. Meditaciones colombianas, de Juan García del Río, era una de las pocas publicaciones que defendían abiertamente las ideas monárquicas. El secreto con el cual se rodeaban los planes realistas no sólo hacía más dificil su realización, sino que oscureció la historia del monarquismo en la América española del siglo XIX.

Como consecuencia, gran parte de esa historia se ha relegado al plano del rumor y el chisme, escapándose así del interés de la mayoría de los historiadores.

Probablemente nunca se sepa la historia completa de las actividades monárquicas en la era post-independentista de Hispanoamérica. Los defensores de la monarquía no plasmaron por escrito sus pensamientos y planes. Pero, ocasionalmente, la corriente subterránea monárquica sale a la superficie, dejando una huella. Un ejemplo son las cartas de García Moreno a un diplomático francés, publicadas en 1861 en el Perú para avergonzar al presidente ecuatoriano por haber propuesto una monarquía respaldada por Francia. Pero ese es un caso único, y la revelación de proyectos de restauración monárquica ha sido rara.

La correspondencia diplomática constituye la mejor fuente de información sobre las actividades monárquicas en Hispanoamérica, por la sencilla razón de que las invitaciones para instaurar tronos y protectorados tenían que dirigirse a los agentes diplomáticos de los gobiernos europeos. Los archivos diplomáticos de Inglaterra, Francia y España contienen gran cantidad de información sobre propuestas monárquicas, sobre todo referentes a México y al Ecuador, pero también a otros países. Los despachos británicos contienen la mejor información, pero la correspondencia de otras potencias es también valiosa. La calidad de la información provista por los diplomáticos norteamericanos varía grandemente y rara vez es de importancia, ya que nunca hubo propuestas monárquicas hechas directamente a ellos. Por supuesto, hay que tratar todos los materiales diplomáticos con cuidado, pues aún los agentes más capaces y experimentados tienen sus prejuicios y limitaciones.
Armas del Duque de Tarancón, Don Agustín Muñoz y Borbón(siglo XIX) "Principe del Ecuador" "Restaudrador de la Monarquía en Ecuador, Perú, y Bolivia en principio (con trono en Quito)" "...Rey no coronado de un nuevo Imperio y de una nueva Dinastía"


Aún cuando la información enviada por los diplomáticos españoles en el Ecuador no es de gran calidad, esta correspondencia ha provisto la información más importante para este estudio, por cuanto muestra concluyentemente que el general Flores presentó una propuesta monárquica, no solamente referente al Ecuador sino a Perú y a Bolivia, y que España la aceptó. Aunque los despachos diplomáticos españoles no contestan todos los interrogantes sobre la naturaleza del plan de restauración para el Ecuador, sí prueban de forma concluyente que el general Flores ocupó un lugar central en el complot para restaurar la monarquía en Sudamérica.

Los mejores informes provienen de la pluma de Walter Cope, cónsul británico en Guayaquil y posteriormente encargado de negocios en Quito, redactados entre 1828 y fines de 1859 o 1860, fecha de su muerte. Cope recogía valiosas informaciones de presidentes, ministros, comerciantes y otras personas, y las transmitía al Ministerio de Relaciones Exteriores británico en largos despachos. En sus informes incluso se encuentran referencias a la opinión pública de aquel entonces, especialmente cuando informa de rumores y actitudes sobre la política del gobierno.

Para una información general sobre el Ecuador en el período de las intrigas monárquicas floreanas disponemos de las fuentes históricas usuales: documentos gubernamentales, periódicos oficiales e independientes, panfletos, hojas sueltas y correspondencia particular. Estas fuentes arrojan mucha luz sobre el desarrollo del Ecuador durante sus tres primeras décadas; también muestran cuán frágil era gobernar el país, lo que a su vez explica por qué Flores, y más tarde García Moreno, trataron de restaurar la monarquía. Pero ni siquiera todas las fuentes no diplomáticas reunidas revelan incontestablemente que el general Flores tratara de imponer un gobierno realista en el Ecuador. Tampoco los documentos privados del general proveen información de importancia crucial, aunque se puede encontrar en ellos material suplementario de interés. La falta de información concreta y específica sobre las actividades en pro de la restauración monárquica de las fuentes ecuatorianas explica por qué Luis Robalino Dávila y Gustavo Vásconez Hurtado no afirmen claramente que Flores estuviera involucrado en planes monárquicos.

Combinando las fuentes diplomáticas con todos los demás materiales históricos, se puede reconstruir de manera bastante completa las actividades del primer presidente del Ecuador. Los documentos demuestran que el general Flores llegó a convencerse de que el Ecuador era ingobernable bajo instituciones representativas y que sólo una monocracia bajo su propio control o un protectorado extranjero bajo un príncipe europeo podían rescatar al país del caos. Aunque Flores perdió el poder antes de realizar sus planes, nunca dejó de pensar que la monarquía era un régimen más adecuado para América Latina que la república. Los esfuerzos de Flores por recuperar el poder en el Ecuador contribuyeron a provocar una fuerte crisis interna y externa en 1859, lo que estimuló a otro líder, Gabriel García Moreno, a intentar un nuevo proyecto de restauración monárquica. El fracaso de la iniciativa garciana puso fin a todo pensamiento monárquico serio, así como el régimen de Maximiliano terminó con el monarquismo en México.

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Con el beneficio del tiempo transcurrido, se ve claramente que la monarquía tenía poca o ninguna posibilidad de triunfar en las nuevas naciones hispanoamericanas (Nota editorial: Eso aún está por verse). Había demasiados obstáculos para que tuviera éxito un movimiento restaurador. Sin embargo, podemos afirmar que el monarquismo fue más importante de lo que generalmente se cree, especialmente en los países más conservadores y con insalvables problemas políticos y sociales, como el Ecuador y México (Nota editorial: Cabe recordar aquí que la Junta Suprema del 10 de Agosto de 1809 era eminentemente, al punto que hoy es aceptado por la historiografía que los montufaristas, buscaban la proclamación del Marqués de Selva Alegre, “Su Alteza Serenísima” Juan Pío Montúfar como REY DE QUITO). También hubo brotes de monarquismo en otras naciones, tan diversas como Costa Rica, Guatemala, Perú y Argentina. Era una doctrina atractiva, especialmente para los líderes que desconfiaban de las instituciones representativas y aquellas reformas liberales que perturbaban el orden hispánico tradicional. Los monárquicos no siempre eran los conservadores más reaccionarios, pues muchos de los proponentes de las restauración argüían que al recobrar la legitimidad, un jefe de Estado coronado podía permitir más libertad que un dictador. Pero estos sueños de lograr una mayor libertad eran probablemente ilusorios, porque no tomaba en cuenta la fuerte oposición y probable guerra civil que ocasionaría la imposición de un príncipe extranjero, respaldado por tropas extranjeras. La monarquía probablemente no podría haber recobrado la elusiva legitimidad (ciertamente, la de Maximiliano no lo logró), porque la restauración monárquica parecía negar todo el movimiento independentista y el emergente sentimiento nacionalista.

A pesar de su futilidad, el tema del monarquismo merece un cuidadoso examen histórico. La restauración monárquica tenía poca o ninguna posibilidad de éxito en Hispanoamérica, pero líderes importantes creían en ese ideal y a veces actuaban de acuerdo con él. Aunque los proponentes de la monarquía creían que un gobierno realista salvaría del desorden a sus países, no deja de ser irónico que aquellos que hacían tales planes, como el general Flores en el Ecuador, sólo lograron crear más desorden. Las diferencias irreconciliables en cuanto a creencias políticas que separaron a republicanos y monárquicos en el período post- independentista, eran parte de un defectuoso proceso político que continúa, aún hoy, perturbando y confundiendo los esfuerzos por lograr un gobierno republicano estable en América Latina.


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Notas:
*El artículo presentado es la reproducción de la Introducción al libro “El Rey de la Noche”, 2da Edición castellana, Quito, 2005, Ed. Del Banco Central del Ecuador. NO necesariamente se comparte la totalidad de lo expresado.
**Mark Van Aken, historiador estadounidense, doctor en historia por la Universidad Estatal de California, Berkeley, en 1952, ha sido profesor de la Universidad de California, Hayward, y ha publicado aparte de numeroso artículos especializados, Pan Hispanism: Its Origin and Development to 1866 (1959) y Los Militantes: Una historia del movimiento estudiantil uruguayo (1990)